El Srimad-Bhagavatam

El Srimad-Bhagavatam

Continuación… Introducción

Un día, cuando el Señor era tan sólo un bebé y gateaba por el patio, apareció una serpiente ante Él, y Él comenzó a jugar con ella. Todos los miembros de la casa se sobrecogieron de temor y asombro, pero poco después la serpiente se fue, y el bebé fue alejado del sitio por Su madre. En otra oportunidad, fue raptado por un ladrón que planeaba robarle Sus adornos, pero el Señor dio un placentero paseo en hombros del confundido ladrón, que estaba buscando un lugar solitario para perpetrar el robo. Ocurrió entonces que el ladrón, yendo de un lugar a otro, finalmente llegó de nuevo a la casa de Jagannath Misra, y, por temor a ser atrapado, dejó al niño de inmediato. Por supuesto, los padres y parientes, que se hallaban angustiados, se alegraron de ver al niño que estaba perdido.
En cierta ocasión, en la casa de Jagannath Misra recibieron la visita de un brahmana peregrino, y cuando éste le estaba ofreciendo comida a la Deidad, el Señor apareció ante él y comió de la comida que se había preparado. Los comestibles tuvieron que ser rechazados porque el niño los había tocado, y, en consecuencia, el brahmana tuvo que cocinar de nuevo. La siguiente vez ocurrió lo mismo, y a la tercera vez consecutiva en que se repitió esto, el niño fue finalmente enviado a la cama. Como a las doce de la noche cuando todos los que vivían en la casa estaban profundamente dormidos en sus aposentos, que además se encontraban cerrados, el brahmana peregrino le ofreció a la Deidad las comidas que había preparado especialmente, y, de la misma manera, el niño Dios apareció ante el peregrino y arruinó sus ofrendas. El brahmana comenzó entonces a llorar, pero como todos estaban profundamente dormidos, nadie le oía. En ese momento, el niño Dios apareció ante el afortunado brahmana y le reveló Su identiad como el propio Krishna. Al brahmana se le prohibió revelar este incidente, y el bebé regresó al regazo de Su madre.
Existen muchos incidentes similares en Su infancia. A veces, como un muchacho travieso, solía gastarles bromas a los brahmanas ortodoxos que acostumbraban bañarse en el Ganges. Cuando los brahmanas se quejaban con Su padre y le decían que, en vez de ir a la escuela, Él había estado chapoteando en el agua y salpicándolos, el Señor aparecía repentinamente ante Su padre con toda Su ropa y libros escolares, como si acabara de llegar de la escuela. En el ghat, o balneario, también solía bromear con las muchachas del vecindario que se dedicaban a adorar a Shiva con esperanzas de conseguir buenos esposos. Ésta es una práctica común entre las muchachas solteras de las familias hindúes. Mientras ellas se dedicaban a esa adoración, el Señor aparecía ante ellas de una manera traviesa, y les decía: "Mis queridas hermanas, por favor, denme todas las ofrendas que acaban de traer para Shiva. Shiva es Mi devoto, y Parvati es Mi sirvienta. Si ustedes Me adoran a Mi, entonces Shiva y todos los demás semidioses se sentirán más satisfechos.'' Algunas de ellas rehusaban obedecer al travieso Señor, y Él las maldecía diciéndoles que por su negativa se casarían con hombres viejos que tuvieran siete hijos de sus anteriores esposas. Por temor, y a veces por amor, las muchachas también le ofrecían a Él diversos artículos, y entonces el Señor las bendecía y les aseguraba que tendrían esposos muy buenos y jóvenes, y que serían madres de docenas de hijos. Las bendiciones animaban a las muchachas, pero a menudo se quejaban con sus madres de estos incidentes.
De esta manera, el Señor pasó Su primera infancia. Cuando tenía apenas dieciséis años de edad, comenzó Su propio chatupatihi (escuela de pueblo dirigida por un brahmana erudito). En la escuela, todo lo que Él explicaba estaba relacionado con Krishna, incluso en las lecturas de gramática. Srila Jiva Goswami, para complacer al Señor, compuso más adelante una gramática en sánscrito, en la que todas las reglas gramaticales se explicaban con ejemplos en los que se usaban los santos nombres del Señor. Esa gramática aún se utiliza —se conoce como Hari-namamrita- vyakarana—, y se prescribe en el programa de estudios de las escuelas de Bengal.
Durante esta época, un gran erudito de Kashmir, llamado Kesava Kasmiri, llegó a Nabadwip a realizar discusiones acerca de las Sastras. El pandita de Kashmir era un erudito triunfante, y había viajado por todos los lugares de erudición de la India. Finalmente, fue a Nabadwip a competir con los eruditos panditas de allí. Los panditas de Nabadwip decidieron enfrentar a Nimai pandit (Sri Chaitanya) con el pandit de Kashmir, pensando que si Nimai pandit era vencido, ellos tendrían otra oportunidad de debatir con el erudito, pues Nimai pandit era sólo un niño. Y si el pandita de Kashmir era derrotado, entonces ellos serían glorificados aún más, porque la gente proclamaría que un simple niño de Nabadwip había derrotado a un erudito triunfante que era famoso en toda la India. Sucedió que Nimai pandita se encontró con Kesava Kasmiri mientras paseaba por las riberas del Ganges. El Señor le pidió que compusiera en sánscrito un verso de alabanza al Ganges, y el pandita compuso cien slokas en muy poco tiempo, recitando los versos como una tormenta y haciendo gala del poder de su vasta erudición. Nimai pandit  memorizó de inmediato todos los slokas sin ningún error. Él citó el sloka sesenta y cuatro, y señaló algunas irregularidades retóricas y literarias. En especial, cuestionó el uso que el pandita le había dado a la palabra bhavani-bhartuh. Él indicó que el uso de esa palabra era redundante. Bhavani significa la esposa de Shiva, y ¿quién más puede ser su bharta, o esposo? También señaló diversas otras discrepancias, y el pandita de Kashmir quedó pasmado de asombro. Él estaba atónito ante el hecho de que un simple estudiante de gramática pudiera señalar los errores literarios de un erudito sabio. Aunque este incidente concluyó antes de que hubiera habido algún encuentro público, la noticia se propagó por todo Nabadwip como un reguero de pólvora. Pero finalmente, en un sueño, Saraswati, la diosa de la erudición, le ordenó a Kesava Kasmiri que reconociera la victoria del Señor y se entregara a Él, y, en consecuencia, el pandita de Kashmir se convirtió en un seguidor del Señor.
Luego, el Señor se casó con gran pompa y festejo, y en esa época comenzó a predicar en Nabadwip el canto en congregación del santo nombre del Señor. Algunos de los brahmanas sintieron envidia de Su popularidad, y pusieron muchos obstáculos en Su camino. Estaban tan envidiosos, que finalmente llevaron el caso ante el magistrado musulmán de Nabadwip. Bengal estaba en ese entonces gobernada por los Pathans, y el gobernador de la provincia era Nawab Hussain Shah. El magistrado musulmán de Nabadwip tomó muy en serio las quejas de los brahmanas, y al principio les advirtió a los seguidores de Nimai pandit que no cantaran en voz alta el nombre de Hari. Pero Chaitanya les pidió a Sus seguidores que desobedecieran las órdenes del Kazi, y ellos continuaron con su grupo de sankirtan (canto) como de costumbre. El magistrado envió entonces a unos guardias, los cuales interrumpieron el sankirtan y rompieron algunas de las mirdangas (tambores). Cuando Nimai pandit oyó de este incidente, organizó una manifestación de desobediencia civil. En la India, Él es el pionero de desobediencia civil por una causa justa. Él organizó una procesión de cien mil hombres con miles de mirdangas y kartalas (címbalos de mano), y la procesión pasó por las calles de Nabadwip desafiando al Kazi, que era quien había dado la orden. Finalmente la procesión llegó a la residencia del Kazi, el cual, por temor a la multitud, subió al segundo piso. La muchedumbre que se había reunido ante la residencia del Kazi tenía una actitud violenta, pero el Señor les pidió que se condujeran de una forma pacífica. En ese momento, el Kazi bajó y trató de apaciguar al Señor, dirigiéndose a Él como su sobrino. El Kazi indicó que él trataba de tío a Nilambara Chakravarti, y, en consecuencia, Srimati Sachidevi, la madre de Nimai pandit, era su hermana. Él le preguntó al Señor si el hijo de su hermana podía disgustarse con Su tío materno, y el Señor respondió que como el Kazi era Su tío materno, debía recibir bien a su sobrino en su casa. De esta forma se mitigó el asunto, y los dos entendidos eruditos comenzaron una larga discusión acerca del Corán y las Sastras hindúes. El Señor sacó a colación el tema de la matanza de vacas, y el Kazi le contestó debidamente mediante citas del Corán. A su vez, el Kazi también le hizo preguntas al Señor acerca del sacrificio de vacas que figura en los Vedas, y el Señor respondió que dicho sacrificio, tal como se menciona en los Vedas, no es realmente matanza de vacas. En ese sacrificio, un toro viejo o una vaca vieja se sacrificaban con objeto de que recibieran una vida nueva y más joven mediante el poder de los mantras védicos. Pero en Kali-yuga, esos sacrificios de vacas están prohibidos, pues no hay brahmanas capacitados para dirigir un sacrificio semejante. En efecto, en Kali-yuga todos los yajñas (sacrificios) están prohibidos debido a que son esfuerzos inútiles que hacen los hombres tontos. En Kali-yuga, únicamente se recomienda el sankirtan-yajña para todos los propósitos prácticos. Hablando de esa manera, el Señor convenció finalmente al Kazi, el cual se volvió seguidor del Señor. El Kazi declaró que, desde ese dia en adelante, nadie debía obstaculizar el movimiento de sankirtan que había comenzado el Señor, y en su testamento les dejó esa orden a sus descendientes. La tumba del Kazi aún existe en el área de Nabadwip, y los peregrinos hindúes van allí a ofrecer sus respetos. Los descendientes del Kazi viven aún en el área, y nunca se han opuesto al sankirtan, ni siquiera durante los dias de los desórdenes hindúes- musulmanes.
Este incidente muestra de manera clara que el Señor no era un vaisnava supuestamente tímido. Un vaisnava es un devoto del Señor sin temor alguno, y, por una causa justa, puede dar cualquier paso adecuado para el propósito en cuestión. Arjuna también era un devoto vaisnava de Krishna, y luchó valientemente para satisfacer al Señor. De igual manera, Vajrangaji, o Hanuman, también era un devoto de Rama, y le dió algunas lecciones al bando no devoto de Ravana. Los principios del vaisnavismo son los de satisfacer al Señor por todos los medios. Un vaisnava es por naturaleza un ser viviente pacífico y no violento, y tiene todas las buenas cualidades de Dios, pero cuando el no devoto blasfema contra el Señor o Su devoto, el vaisnava nunca tolera la insolencia.
Después de este incidente, el Señor comenzó a predicar y propagar más vigorosamente Su bhagavat-dharma o movimiento de sankirtan, aquel que se oponía a esta propagación del yuga-dharma, o el deber de la era, era debidamente castigado de diversas maneras. Dos caballeros brahmanas de nombre Chapala y Gopala, que además eran tíos maternos del Señor, fueron atacados de lepra como castigo, y luego, cuando se arrepintieron, fueron perdonados por el Señor. Éste en el transcurso de sus labores de prédica, solía enviar diariamente a todos Sus seguidores —entre ellos a Srila Nityananda Prabhu y a Thakur Haridas, dos de los principales líderes de Su grupo—, a predicar de puerta en puerta el Srimad-Bhagavatam. Todo Nabadwip estaba sobrecargado de Su movimiento de sankirtan, y Su centro de actividades se hallaba en la casa de Srivas Thakur y Sri Advaita Prabhu, dos de Sus principales discípulos casados. Estos dos eruditos dirigentes de la comunidad brahmana eran quienes respaldaban más ardientemente el movimiento de Sri Chaitanya Mahaprabhu. Sri Advaita Prabhu fue la principal causa del advenimiento del Señor. Cuando Advaita Prabhu vio que toda la sociedad humana estaba llena de actividades materialistas y desprovista de servicio devocional, siendo esto último lo único que podía salvar a la humanidad del sufrimiento triple de la existencia material, Él, movido por Su compasión sin causa para con la sociedad humana consumida por la época, oró fervientemente, pidiendo la encarnación del Señor, y adoró de forma continua al Señor con agua del Ganges y hojas del sagrado árbol de tulasi. En lo que se refiere a la labor de prédica dentro del movimiento de sankirtan, cada uno de ellos tenía la responsabilidad de desempeñar diariamente la parte que le correspondiera, conforme a las órdenes del Señor.
Una vez Nityananda Prabhu y Srila Haridas Thakur iban caminando por una de las calles principales y en el camino vieron reunida a una estrepitosa multitud. Después de informarse con algunos transeúntes, supieron que dos hermanos llamados Jagai y Madhai, en estado de embriaguez, estaban creando un desorden público. También oyeron que estos dos hermanos habían nacido en una respetable familia brahmana, pero que, a causa de malas compañías se habían convertido en libertinos de la peor categoría. No sólo eran borrachos, sino que también comían carne, perseguian a las mujeres, eran asaltantes, y eran pecadores en toda la acepción de la palabra. Srila Nityananda Prabhu oyó todas estas historias, y decidió que estas dos almas caídas debían ser las primeras en ser redimidas, pues si se las liberaba de su vida pecaminosa, entonces el buen nombre del Señor Chaitanya Mahaprabhu sería glorificado aún más. Pensando de esa manera, Nityananda Prabhu y Haridas se abrieron paso entre la muchedumbre y les pidieron a los dos hermanos que cantaran el santo nombre de Hari. Los ebrios hermanos se enfurecieron ante ese pedido, atacaron a Nityananda Prabhu con palabras obscenas y los persiguieron por un largo trecho. Esa noche, se le presentó al Señor el reporte de la labor de prédica, y Él se alegró al saber que Nityananda y Haridas habían tratado de liberar a un par de pillos tan estúpidos como esos. Al día siguiente, Nityananda Prabhu fue a ver a los dos hermanos, y, tan pronto como se les acercó, uno de ellos le arrojó un pedazo de un tarro de barro, que lo golpeó en la frente, haciendo que de inmediato comenzara a sangrar. Pero Nityananda Prabhu era tan bondadoso, que, en vez de protestar por este nefasto acto, dijo: "No importa que me hayan tirado esta piedra; aún les pido que canten el santo nombre del Señor Hari.''
Uno de los hermanos, Jagai, se asombró de ver este comportamiento de Nityananda Prabhu, y de inmediato cayó a sus pies y le pidió que perdonara al pecador de su hermano. Cuando Madhai intentó lastimar de nuevo a Nityananda Prabhu, Jagai lo detuvo y le imploró que cayera a Sus pies. Mientras tanto, las noticias de la herida de Nityananda habían llegado hasta el Señor, quien, acalorado e iracundo, se dirigió de inmediato al lugar de los acontecimientos. El Señor invocó al instante Su Sudarsan chakra (el arma máxima del Señor, en forma de disco) para matar a los pecadores, pero Nityananda Prabhu le recordó Su misión. El Señor tenía la misión de liberar a las desesperanzadas y caidas almas de Kali-yuga, y los hermanos Jagai y Madhai eran ejemplos típicos de esas almas caídas. El noventa por ciento de la población de esta era se asemeja a estos dos hermanos, a pesar del elevado nacimiento y la respetabilidad mundana que se pueda tener. En esta era, de acuerdo con el veredicto de las escrituras reveladas, toda la población será de la más baja calidad sudra, o aún más baja. Debe observarse que Sri Chaitanya Mahaprabhu nunca reconoció el estereotipado sistema de castas por derecho de nacimiento; más bien, siguió estrictamente el dictamen de las Sastras en lo referente al swarup propio de cada quien, o su verdadera identidad.
Cuando el Señor estaba invocando Su Sudarsan chakra y Srila Nityananda Prabhu le estaba implorando que perdonara a los dos hermanos, éstos cayeron a los pies de loto del Señor y le suplicaron que perdonara su grosero comportamiento. Nityananda Prabhu también le pidió al Señor que aceptara a esas almas arrepentidas, y el Señor accedió a ello con una condición: que, desde ese momento en adelante, abandonaran por completo todas sus actividades pecaminosas y costumbres licenciosas. Ambos hermanos convinieron y prometieron abandonar todos sus hábitos pecaminosos, con lo que el bondadoso Señor los perdonó y no volvió a mencionar sus pasadas fechorías.
He ahí la bondad específica de Sri Chaitanya. En esta época, nadie puede decir que está libre de pecado. Es imposible que alguien pueda decir eso.
Pero Sri Chaitanya acepta a toda clase de personas pecadoras, con la única condición de que prometan no entregarse más a los hábitos pecaminosos después de ser iniciadas espiritualmente por el maestro espiritual genuino. Hay muchos puntos instructivos que deben observarse en este incidente de los dos hermanos. En Kali-yuga, prácticamente toda la gente es de la calidad de Jagai y Madhai. Si ellos quieren librarse de las reacciones de sus fechorias, tienen que refugiarse en Sri Chaitanya Mahaprabhu y, después de la iniciación espiritual, deben abstenerse de aquellas cosas que se prohíben en las Sastras. Las reglas prohibitivas se tratan en las enseñanzas del Señor a Srila Rupa Goswami.
Durante Su vida de casado, el Señor no exhibió muchos de los milagros que por lo general se esperan de esa clase de personalidades, pero una vez sí hizo un milagro maravilloso en la casa de Srinivas Thakur, mientras el sankirtan estaba en pleno apogeo. Él les preguntó a los devotos qué deseaban comer, y cuando le informaron que querían comer mangos, pidió una semilla de mango, si bien esta fruta estaba fuera de temporada. Cuando se la trajeron, la sembró en el patio de Srinivas, y de inmediato salió de la semilla una plantita, que comenzó a crecer. En muy poco tiempo, la plantita se había convertido en un árbol de mango completamente desarrollado, y cargado con más frutas maduras que las que los devotos podían comer. El árbol permaneció en el patio de Srinivas, y a partir de entonces los devotos solían tomar del árbol tantos mangos como deseaban. El Señor tenía en muy alta estima el afecto que las doncellas de Vrajabhumi (Vrindavan) sentían por Krishna. Una vez, movido por el aprecio que sentía por el servicio puro que las gopis (las pastorcillas de vacas) le prestaban al Señor, Sri Chaitanya Mahaprabhu cantó los santos nombres de ellas en vez de los nombres del Señor. Mientras se encontraba haciendo esto, algunos de Sus alumnos, que también eran discípulos Suyos, fueron a visitarlo, y se asombraron al ver que el Señor estaba cantando los nombres de las gopis. Por pura necedad, le preguntaron al Señor por qué estaba cantando los nombres de las gopis, y le aconsejaron que cantara el nombre de Krishna. El Señor, que se hallaba en estado de éxtasis, fue así perturbado por estos tontos alumnos, a quienes regañó y corrió del lugar. Los alumnos tenían prácticamente la misma edad que el Señor, y por eso pensaron equivocadamente que el Señor era uno de ellos. Luego, se reunieron y resolvieron atacar al Señor si osaba castigarlos de nuevo de esa manera. Este incidente suscitó en la gente en general algunos comentarios maliciosos acerca del Señor. Cuando el Señor se enteró de esto, comenzó a considerar los diferentes tipos de hombres que se encuentran en la sociedad. Él notó que especialmente los estudiantes, los profesores, los trabajadores fruitivos, los yogis, los no devotos y los diferentes tipos de ateos, se oponían todos al servicio devocional del Señor. "Mi misión es la de redimir a todas las almas caídas de esta era —pensó Él—, pero si cometen ofensas en contra de Mí, considerándome un hombre ordinario, no se beneficiarán. Si de alguna manera han de comenzar su vida hacia la comprensión espiritual, deben ofrecerme reverencias de una forma u otra.'' Por consiguiente, el Señor decidió adoptar la orden de vida de renuncia (sannyas), la gente en general se sentía inclinada a ofrecerle respetos a un sannyas.

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