El Srimad-Bhagavatam

Capítulo 15

LOS PANDAVAS SE RETIRAN OPORTUNAMENTE

VERSO 1

suta uvacha
evam krishn
a-sakhah krishno
bhra
tra rajña vikalpitah
na
na-sankaspadam rupam
krishn
a-vislesa-karsitah

TRADUCCIÓN

Suta Goswami dijo: Arjuna, el célebre amigo del Señor Krishna, estaba apesadumbrado debido al fuerte sentimiento que le producía el estar separado de Krishna, además de todo lo que había conjeturado  Maharaj  Yudhisthir.

SIGNIFICADO

Como Arjuna estaba muy acongojado, se quedó prácticamente sin respiración, y por eso no le fue posible responder debidamente a las diversas preguntas que se le habían ocurrido a Maharaj Yudhisthir.

VERSO 2

sokena susyad-vadana-
hirt
-sarojo hata-prabhah
vibhum tam eva
nusmaran
nasaknot pratibhasitum

TRADUCCIÓN

Debido a la aflicción, la boca y el corazón de loto de Arjuna se habían secado. Por lo tanto, su cuerpo perdió todo su brillo. Ahora, mientras recordaba al Señor Supremo, casi no podía proferir ninguna palabra en respuesta.

VERSO 3

kirchrena samstabhya sucah
pan
inamirjya netrayoh
paroksen
a samunnaddha-
pran
ayautkanthya-katarah

TRADUCCIÓN

Con gran dificultad, contuvo las lágrimas de pesar que le inundaban los ojos. Él estaba muy acongojado porque el Señor Krishna ya no estaba al alcance de su vista, y sentía un afecto creciente por Él.

VERSO 4

sakhyam maitrim sauhirdam cha
sa
rathyadisu samsmaran
nir
pam agrajam ity aha
bas
pa-gadgadaya gira

TRADUCCIÓN

Recordando al Señor Krishna y Sus buenos deseos, favores, íntimas relaciones familiares y Su conducción de la cuadriga, Arjuna, abrumado y respirando con gran dificultad, comenzó a hablar.

SIGNIFICADO

El Supremo Ser Viviente es perfecto en todas las relaciones que tiene con Su devoto puro. Sri Arjuna es uno de los típicos devotos puros del Señor que tiene con Él una relación fraternal recíproca, y los tratos del Señor con Arjuna son muestras de una amistad del más alto y perfecto orden. Él no sólo era un bienqueriente de Arjuna, sino de hecho un benefactor, y para que ello fuera aún más perfecto, el Señor lo vinculó en una relación familiar, organizando el matrimonio de él con Subhadra. Y, por encima de todo, el Señor accedió a convertirse en el auriga de Arjuna para proteger a Su amigo de los riesgos de la guerra, y, en efecto, el Señor se sintió feliz cuando puso a los Pandavas a gobernar el mundo. Arjuna recordó todas estas cosas una tras otra, y, en consecuencia, quedó abrumado con esos pensamientos.

VERSO 5

arjuna uvacha
vañcito ’ham maha
-raja
harina
 bandhu-rupina
yena me ’pahirtam tejo
deva-visma
panam mahat

TRADUCCIÓN

Arjuna dijo: ¡Oh, Rey!, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, quien me trató tal como un amigo íntimo, me ha dejado solo. Así pues, mi sorprendente poder, que asombró incluso a los semidioses, ya no está conmigo.

SIGNIFICADO

En el Bhagavad-gita (10.14), el Señor dice: “A cualquiera que específicamente sea poderoso y opulento en riqueza, fuerza, belleza, conocimiento y en todo lo que es deseable desde el punto de vista material, no se le debe considerar más que un producto de una insignificante porción de la totalidad de Mi energía”. Nadie puede, por lo tanto, ser poderoso independientemente en ninguna medida, sin que el Señor se lo haya conferido. Cuando el Señor desciende a la Tierra junto con sus asociados eternos y siempre liberados, Él no sólo exhibe la energía divina que Él Mismo posee, sino que también apodera a Sus devotos asociados con la energía que se requiere para ejecutar Su misión de encarnación. También se afirma en el Bhagavad-gita (4.5) que el Señor y Sus asociados eternos descienden a la Tierra muchas veces, pero que el Señor recuerda todos los diferentes papeles de las encarnaciones, mientras que los asociados, por Su voluntad suprema, los olvidan. Así mismo, cuando el Señor desaparece de la Tierra, se lleva consigo a Sus asociados. El poder y la energía que se le confirieron a Arjuna se requerían para el cumplimiento de la misión del Señor, pero cuando la misión se cumplió, a Arjuna se le retiraron los poderes de emergencia, debido a que esos asombrosos poderes, asombrosos incluso para los ciudadanos del cielo, ya no se requerían, y no estaban hechos para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios. Si el Señor puede dotar de poderes y retirarle los poderes incluso a un gran devoto como Arjuna, o incluso a los semidioses del cielo, entonces ni qué hablar de los seres vivientes ordinarios, que son muy insignificantes en comparación con esas grandes almas. La lección de esto es, entonces, que nadie debe estar engreído de sus poderes, los cuales toma prestados del Señor. El hombre cuerdo más bien debe sentirse obligado con el Señor por semejantes favores, y debe utilizar dicho poder para el servicio del Señor. El Señor puede retirar ese poder en cualquier momento, y por eso el mejor uso que se les puede dar a ese poder y a esa opulencia es el de ocuparlos en el servicio del Señor.

VERSO 6

yasya ksana-viyogena
loko hy apriya-darsa
nah
ukthena rahito hy es
am
ritakah procyate yatha

TRADUCCIÓN

Acabo de perderlo a Él, de quien estar separado por un momento convertiría a todos los universos en algo desfavorable y vacío, como cuerpos sin vida.

SIGNIFICADO

En verdad, para un ser viviente no hay nadie más querido que el Señor. El Señor, mediante innumerables partes integrales, se expande en swamsa y vibhinnamsa. Paramatma es la parte swamsa del Señor, mientras que las partes vibhnnamsa son los seres vivientes. Así como el ser viviente es el factor importante del cuerpo material, pues sin el ser viviente el cuerpo material carece de valor, así mismo sin Paramatma el ser viviente no tiene statu quo. De igual manera, Brahman y Paramatma no tienen locus standi sin el Supremo Señor Krishna. Esto se explica a fondo en el Bhagavad-gita. Todos ellos están interrelacionados entre sí, es decir, son factores interdependientes; así pues, en última instancia el Señor es el summum bonum, y, por ende, el principio vital de todo.

VERSO 7

yat-samsrayad drupada-geham upagatanam
rajñam swayamvara-mukhe smara-durmadanam
tejo hir
tam khalu mayabhihatas cha matsyah
sajjikir
tena dhanusadhigata cha krishna

TRADUCCIÓN

Únicamente gracias a Su misericordiosa fuerza fui capaz de vencer a todos los lujuriosos príncipes que se reunieron en el palacio del rey Drupada para la selección del novio. Con mi arco y flecha pude atravesar el pez que servía de blanco, y con ello gané la mano de Draupadi.

SIGNIFICADO

Draupadi era la muy hermosa hija del rey Drupada, y cuando joven, casi todos los príncipes deseaban su mano. Pero Drupada Maharaj decidió entregarle su hija únicamente a Arjuna, y con ese fin ingenió una manera peculiar de hacerlo. Había un pez que colgaba del techo interior de la casa, protegido por una rueda. La condición era que un miembro de la orden de los príncipes debía ser capaz de atravesar los ojos del pez a través de la rueda protectora, y esto sin mirar el blanco directamente. En el suelo había una vasija con agua en la que se reflejaban el blanco y la rueda, y uno tenía que apuntar al blanco mirándolo en la temblorosa agua de la vasija. Maharaj Drupada sabía bien que únicamente Arjuna, o en su lugar, Karna, podían ejecutar con éxito el plan. Pero aun así quería entregarle su hija a Arjuna. Y en la asamblea de la orden de los príncipes, cuando Dhristadyumna, el hermano de Draupadi, le presentó todos los príncipes a su hermana ya adulta, Karna también estaba presente en el juego. Pero Draupadi evitó con mucho tacto que Karna fuera rival de Arjuna, para lo cual expresó por intermedio de su hermano Dhristadyumna sus deseos de no querer aceptar a nadie que fuera menos que kshatriya. Los vaisyas y los sudras son menos importantes que los kshatriyas. Karna era conocido como el hijo de un carpintero, un sudra. Así que Draupadi eliminó a Karna con esa excusa. Cuando Arjuna, vestido de brahmana pobre, atravesó el difícil blanco, todo el mundo se asombró, y todos ellos, especialmente Karna, le ofrecieron a Arjuna una reñida pelea, pero, como de costumbre, por la gracia del Señor Krishna, Arjuna fue capaz de salir con mucho éxito de la pelea con los príncipes, y, de ese modo, ganarse la valiosa mano de Krishna, o Draupadi. Arjuna se estaba lamentando al recordar el incidente en ausencia del Señor, por cuya fuerza, exclusivamente, él había sido así de poderoso.

VERSO 8

yat-sannidhav aham u khandavam agnaye ’dam
indram cha sa
mara-ganam tarasa vijitya
labdha
 sabha maya-kirtadbhuta-silpa-maya
digbhyo ’haran nirpatayo balim adhware te

TRADUCCIÓN

Como Él estaba cerca de mí, me fue posible conquistar con gran destreza al poderoso Indradev, el rey del cielo, junto con sus semidioses asociados, y con ello permitirle al dios del fuego que devastara el bosque Khandava. Y, sólo por Su gracia, el demonio de nombre Maya se salvó del incendio del bosque Khandava, y así pudimos construir nuestra casa de asambleas dotada de una maravillosa artesanía arquitectónica, en la que todos los príncipes se reunieron durante la ejecución del Rajasuya-yajña y te pagaron los tributos.

SIGNIFICADO

El demonio Maya Danava, era un habitante del bosque Khandava, y cuando se le prendió fuego al bosque, le pidió protección a Arjuna. Arjuna le salvó la vida, y como resultado de ello el demonio se sintió obligado con él. El demonio correspondió construyéndoles a los Pandavas una maravillosa casa de asambleas, que atrajo extraordinariamente la atención de los príncipes de todos los Estados. Ellos sintieron el poder sobrenatural de los Pandavas, y, en consecuencia, todos ellos se sometieron sin protestar y le pagaron los tributos al Emperador. Los demonios poseen poderes sobrenaturales maravillosos para crear maravillas materiales. Pero ellos siempre son elementos perturbadores de la sociedad. Los demonios modernos son los perniciosos científicos materialistas, quienes crean algunas maravillas materiales para disturbio de la sociedad. Por ejemplo, la creación de armas nucleares ha causado cierto pánico en la sociedad humana. Maya también era un materialista de esa clase, y conocía el arte de crear esas cosas maravillosas. Y, sin embargo, el Señor Krishna quería matarlo. Cuando el demonio se vio perseguido tanto por el fuego como por la rueda del Señor Krishna se refugió en un devoto tan eminente como lo era Arjuna, quien lo salvó de la ira del fuego del Señor Krishna. Los devotos son, por ende, más misericordiosos que el Señor, y en el servicio devocional la misericordia de un devoto es más valiosa que la misericordia del Señor. Tanto el fuego como el Señor dejaron de perseguir al demonio, en cuanto ambos vieron que un devoto como Arjuna le había brindado refugio. Este demonio, sintiéndose obligado con Arjuna, quiso hacerle algún servicio para expresar su agradecimiento, pero Arjuna rehusó aceptar que le diera algo a cambio. El Señor Krishna, no obstante, complacido con Maya por haberse refugiado en un devoto, le pidió que le prestara servicio al rey Yudhisthir mediante la construcción de una maravillosa casa de asambleas. El proceso consiste en que, por la gracia del devoto se obtiene la misericordia del Señor, y por la misericordia del Señor se obtiene una oportunidad de servir al devoto del Señor. La maza de Bhimasena también era un regalo de Maya Danava.

VERSO 9

yat-tejasa nirpa-sironghrim ahan makhartham
aryo ’nujas tava gajayuta-sattwa-viryah
tena
hirtah pramatha-natha-makhaya bhupa
yan-mocitas tad-anayan balim adhware te

TRADUCCIÓN

Tu respetable hermano menor, que posee la fuerza de diez mil elefantes, mató, por Su gracia, a Jarasandha, cuyos pies fueron adorados por muchos reyes. Esos reyes habían sido llevados para ser sacrificados en el Mahabbairava-yajña de Jarasandha, pero, de ese modo, todos fueron liberados. Posteriormente, ellos le pagaron los tributos a Vuestra Majestad.

SIGNIFICADO

Jarasandha era un rey muy poderoso de Magadha, y la historia de su nacimiento y actividades también es muy interesante. Su padre, el rey Bhadratha, también era un rey de Magadha muy poderoso y próspero, pero no tenía hijos, si bien se había casado con dos hijas del rey de Kasi. Descorazonado por no haber recibido un hijo de ninguna de las dos Reinas, el Rey, junto con sus esposas, dejó el hogar, para irse a vivir al bosque y hacer austeridades, pero en el bosque un gran rishi lo bendijo para que tuviera un hijo, y le dio un mango que debían comerse las Reinas. Éstas así lo hicieron, y muy pronto quedaron en estado. El Rey estaba muy contento de ver que las Reinas estaban procreando, pero cuando llegó el tiempo indicado, las Reinas dieron a luz un niño en dos partes, cada una proveniente de cada uno de sus respectivos vientres. Las dos partes se lanzaron al bosque, donde solía vivir una gran demonia, y ella se contentó de obtener la sangre y la delicada carne del niño recién nacido. Llevada por la curiosidad, ella unió las dos partes, y el niño quedó completo y cobró vida. La demonia era conocida como Jara, y, compadeciéndose del Rey que no tenía hijos, fue a él y le presentó el hermoso niño. El Rey se sintió muy complacido con la demonia, y quiso recompensarla con lo que ella quisiera. La demonia expresó su deseo de que al niño se le diera un nombre en honor de ella, y, por consiguiente, se le dio el nombre de Jarasandha, o aquel que fue unido por Jara, la demonia. De hecho, este Jarasandha nació como una de las partes integrales del demonio Vipraciti. El santo por cuyas bendiciones las Reinas concibieron al niño se llamaba Chandra Kausika, quien le predijo a Bhadratha la aparición de su hijo. Como él poseía cualidades demoníacas de nacimiento, naturalmente se volvió un gran devoto del Señor Shiva, quien es el señor de todos los fantasmas y hombres demoníacos. Ravana era un gran devoto del Señor Shiva, e igualmente el rey Jarasandha. Él solía sacrificar ante el Señor Mahabhairava (Shiva) a todos los reyes que arrestaba, y por medio de su poder militar venció a muchos reyes de poca importancia, a quienes arrestó para descuartizar ante Mahabhairava. En la provincia de Bihar, anteriormente llamada Magadha, hay muchos devotos del Señor Mahabhairava, o Kalabhairava. Jarasandha era un pariente de Kamsa, el tío materno de Krishna, y, por lo tanto, después de la muerte de Kamsa, el rey Jarasandha se convirtió en un gran enemigo de Krishna, y entre ellos dos hubo muchas peleas. El Señor Krishna quería matarlo, pero también quería que aquellos que servían a Jarasandha como militares no fueran matados. Así pues, se adoptó un plan para matarlo. Krishna, Bhima y Arjuna fueron juntos a visitar a Jarasandha vestidos de brahmanas pobres, y le pidieron al Rey que les diera caridad. Jarasandha nunca le negaba caridad a ningún brahmana, y también ejecutaba muchos sacrificios, mas, aun así, ello no era igual que el servicio devocional. El Señor Krishna, Bhima y Arjuna le pidieron a Jarasandha que les diera la oportunidad de pelear con él, y se dispuso que Jarasandha pelearía únicamente con Bhima. Así que todos ellos fueron invitados como contendientes de Jarasandha, y Bhima y Jarasandha pelearon durante varios días. Bhima se desanimó, pero Krishna le hizo insinuaciones acerca de cómo Jarasandha había sido unido cuando niño, y fue así como Bhima lo dividió de nuevo y lo mató. Todos los reyes que estaban detenidos en el campo de concentración para ser matados ante Mahabhairava, fueron liberados por Bhima de ese modo. Sintiéndose, pues, obligados con los Pandavas, le pagaron sus tributos al rey Yudhisthir.

VERSO 10

patnyas tavadhimakha-kilpta-mahabhiseka-
slaghistha-charu-kabaram kitavaih sabhayam
spirstam vikirya padayoh patitasru-mukhya
yas tat-striyo ’kirta-hatesa-vimukta-kesah

TRADUCCIÓN

Fue sólo Él quien soltó el cabello de todas las esposas de los infieles que se atrevieron a desatar el moño de tu Reina, el cual había sido hermosamente arreglado y santificado para la gran ceremonia del sacrificio Rajasuya. En ese entonces, ella cayó a los pies del Señor Krishna con lágrimas en los ojos.

SIGNIFICADO

La reina Draupadi tenía un hermoso cabello, que fue santificado en la ceremonia del Rajasuya-yajña. Pero cuando ella fue perdida en una apuesta, Dussasana, para insultarla, tocó su célebre cabello. Draupadi cayó entonces a los pies de loto del Señor Krishna, y el Señor decidió que todas las esposas de Dussasana y compañía tendrían que soltarse el cabello como resultado de la Batalla de Kuruksetra. Por consiguiente, después de la Batalla de Kuruksetra, después de que todos los hijos y nietos de Dhritarashtra murieron en la batalla, todas las esposas de la familia se vieron obligadas a soltarse el cabello como viudas. En otras palabras, todas las esposas de la familia Kuru se volvieron viudas, por el insulto de que Dussasana había hecho objeto a una gran devota del Señor. El Señor puede tolerar que cualquier hereje lo insulte a Él, pues el padre tolera incluso los insultos del hijo. Pero Él nunca tolera que se insulte a Sus devotos. Por insultar a una gran alma, uno tiene que renunciar a todos los resultados de los actos piadosos, y también a las bendiciones.

VERSO 11

yo no jugopa vana etya duranta-kirchrad
durva
saso ’ri-racitad ayutagra-bhug yah
sakanna-sistam upayujya yatas tri-lokim
tir
ptam amamsta salile vinimagna-sanghah

TRADUCCIÓN

Durante nuestro exilio, Durvasa Muni, quien come con sus diez mil discípulos, conspiró con nuestros enemigos para ponernos en peligrosas dificultades. En ese entonces, Él [el Señor Krishna], con simplemente aceptar los remanentes de la comida, nos salvó. Al así aceptar la comida, los munis reunidos, mientras se bañaban en el río, se sintieron suntuosamente alimentados. Y todos los tres mundos también se satisficieron.

SIGNIFICADO

Durvasa Muni: Un poderoso brahmana místico determinado a observar los principios de la religión con grandes votos y bajo estrictas austeridades. Su nombre está asociado con muchos eventos históricos, y, según parece, el gran místico tanto podía ser fácilmente complacido, como fácilmente disgustado, al igual que el Señor Shiva. Cuando se satisfacía, podía hacerle un tremendo bien al servidor, pero si no, podía causar la mayor de las calamidades. Kumari Kunti solía ocuparse en casa de su padre de toda clase de servicios para todos los grandes brahmanas, y Durvasa Muni, satisfecho con su buena recepción, la bendijo con el poder de llamar a cualquier semidiós que deseara. Se sabe que él era una encarnación plenaria del Señor Shiva y, en consecuencia, podía tanto satisfacerse como disgustarse fácilmente. Él era un gran devoto del Señor Shiva, y por orden de éste aceptó ser el sacerdote del rey Swetaketu, debido a que el Rey había realizado sacrificios por cien años. En ocasiones solía visitar el parlamento del reino celestial de Indradev. Él podía viajar por el espacio mediante sus grandes poderes místicos, y se sabe que viajó una gran distancia por el espacio, llegando incluso a los planetas Vaikuntha, más allá del espacio material. Él viajó todas esas grandes distancias en el lapso de un año, durante su riña con el rey Ambarisa, el gran devoto y emperador del mundo.
Él tenía unos diez mil discípulos, y adondequiera que iba de visita y era huésped de los grandes reyes ksha
triyas, solía estar acompañado por cierta cantidad de seguidores. Una vez visitó la casa de Duryodhan, el primo y 
enemigo de Maharaj Yudhisthir. Duryodhan fue lo suficientemente inteligente como para satisfacer al brahmana por todos los medios, y el gran rishi quiso darle una bendición. Duryodhan conocía sus poderes místicos, y sabía también que si el místico brahmana no era complacido, podía causar algún estrago; así pues, planeó hacer que el brahmana volcara su ira sobre sus primos enemigos, los Pandavas. Cuando el rishi quiso concederle a Duryodhan alguna bendición, este último le pidió que visitara la casa de Maharaj Yudhisthir, quien era el mayor y principal de todos sus primos. Pero, a pedido de Duryodhan, él iría a visitarlo después de que Yudhisthir hubiera terminado de comer con su Reina Draupadi. Duryodhan sabía que después de que Draupadi comiera, a Maharaj Yudhisthir le resultaría imposible recibir a un número tan grande de invitados brahmanas, y, en consecuencia, el rishi se molestaría y le crearía algún problema a su primo Maharaj Yudhisthir. Ése era el plan de Duryodhan. Durvasa Muni accedió a esa proposición, y, conforme al plan de Duryodhan, visitó al Rey exiliado después de que el Rey y Draupadi habían terminado de comer.
A su arribo a la puerta de Maharaj Yudhisthir, de inmediato fue bien recibido, y el Rey le pidió que concluyera en el río sus ritos religiosos de mediodía, pues para ese momento la comida estaría lista. Durvasa Muni, junto con su gran número de discípulos, fue a bañarse al río, y Maharaj Yudhisthir se llenó de preocupación por los invitados. Mientras Draupadi no hubiera comido, podía servírseles comida a cualquier cantidad de invitados, pero el rishi, en virtud del plan de Duryodhan, llegó después de que Draupadi había terminado de comer.
Cuando los devotos se encuentran en dificultades, tienen una oportunidad de recordar al Señor con suma atención. De modo que, mientras Draupadi se hallaba en esa peligrosa situación, estaba pensando en el Señor Krishna, y el omnipresente Señor pudo percatarse de inmediato de la peligrosa posición en que se encontraban Sus devotos. Así pues, Él se presentó en el lugar de los hechos, y le pidió a Draupadi que le diera cualquier comida que tuviera en la despensa. Cuando el Señor le hizo este pedido, Draupadi se entristeció, porque el Señor Supremo le había pedido algo de comer, y ella era incapaz de proveerlo en ese momento. Ella le dijo al Señor que el misterioso plato que había recibido del dios del Sol podía suministrar cualquier cantidad de comida, si ella misma no había comido. Pero ese día ya ella había comido, y, por lo tanto, estaban en peligro. Al expresarle al Señor sus dificultades, comenzó a llorar ante Él como sólo una mujer haría en esa situación. El Señor, no obstante, le pidió a Draupadi que trajera las ollas de la cocina para ver si había quedado alguna partícula de comida pegada a una de las ollas. El Señor encontró una partícula de vegetal pegada a una de las ollas. El Señor la recogió de inmediato y se la comió. Después de hacer eso, el Señor le pidió a Draupadi que llamara a sus invitados, Durvasa y sus acompañantes.
Bhima fue al río a llamarlos. Bhima dijo: “Señores, ¿por qué se están demorando? Vengan, su comida ya está lista”. Pero, debido a que el Señor Krishna aceptó una minúscula partícula de comida, los brahmanas se sintieron suntuosamente alimentados, aun mientras se hallaban en el agua. Ellos pensaron que como Maharaj Yudhisthir les debió de haber preparado muchos platos suculentos y ellos no tenían hambre y no podían comer, el Rey se iba a sentir mal, así que era mejor no presentarse. De modo que decidieron irse.
Este incidente demuestra que el Señor es el místico más grande de todos, y, por consiguiente, se le conoce como Yogeswara. Otra instrucción es que todo cabeza de familia debe ofrecerle comida al Señor, y el resultado será que todo el mundo —incluso un conjunto de invitados que ascienda a los diez mil— se sentirá satisfecho, por el hecho de que el Señor esté satisfecho. En eso consiste el servicio devocional.

VERSO 12

yat-tejasatha bhagavan yudhi sula-panir
visma
pitah sagirijo ’stram adan nijam me
anye ’pi cha
ham amunaiva kalevarena
pra
pto mahendra-bhavane mahad-asanardham

TRADUCCIÓN

Fue sólo por Su influencia que en una pelea pude asombrar al Señor Shiva, la personalidad de dios, y a su esposa, la hija del monte Himalaya. Así pues, él [el Señor Shiva] se sintió complacido conmigo, y me otorgó su propia arma. Otros semidioses también me hicieron entrega de sus respectivas armas, y además pude ir a los planetas celestiales con este cuerpo actual, y se me ofreció un asiento semielevado.

SIGNIFICADO

Por la gracia de la Suprema Personalidad de Dios Sri Krishna, todos los semidioses, entre ellos el Señor Shiva, estaban complacidos con Arjuna. En esencia, lo que se quiere decir es que alguien que es favorecido por el Señor Shiva o cualquier otro semidiós, no es necesariamente favorecido por el Supremo Señor Krishna. Ravana era indudablemente un devoto del Señor Shiva, pero no pudo ser salvado de la ira de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Ramachandra. Y hay muchos ejemplos como ése en las historias de los Puranas. Pero he aquí un caso en el que podemos ver que el Señor Shiva se sintió complacido con Arjuna incluso en una pelea que tuvo con él. Los devotos del Señor Supremo saben cómo respetar a los semidioses, pero los devotos de los semidioses a veces creen neciamente que la Suprema Personalidad de Dios no es más grande que éstos. Debido a semejante concepción, uno se convierte en un ofensor, y al final se encuentra con el mismo fin que tuvieron Ravana y otros. Los casos descritos por Arjuna, de cosas que ocurrieron en el transcurso de su amistad con el Señor Sri Krishna, son instructivos para todos aquellos a quienes las lecciones los convencerán de que, con sólo complacer al Supremo Señor Sri Krishna, uno puede conseguir todos los favores que existen, mientras que los devotos o adoradores de los semidioses únicamente pueden obtener beneficios parciales, que también son perecederos, como los propios semidioses.
Otras cosa significativa de este verso es que, por la gracia del Señor Krishna, Arjuna, pudo llegar al planeta celestial incluso con su mismo cuerpo, y fue honrado por Indradev, el semidiós celestial, sentándose con él en un asiento semielevado. Uno puede llegar a los planetas celestiales en virtud de los actos piadosos que se recomiendan en las sastras en la categoría de actividades fruitivas. Y, como se declara en el Bhagavad-gita (9.21), cuando las reacciones de esos actos piadosos se terminan, el que disfrutaba de ellos es de nuevo degradado y enviado a este planeta terrenal. La Luna también está al mismo nivel que los planetas celestiales, y únicamente a las personas que sólo han realizado actos virtuosos —celebrando sacrificios, dando caridad y haciendo severas austeridades—, sólo a ellas puede permitírseles entrar en los planetas celestiales al terminarse el plazo de la vida del cuerpo. A Arjuna se le permitió entrar en los planetas celestiales con el mismo cuerpo simplemente por la gracia del Señor, pues, de lo contrario, eso no es posible. Los actuales esfuerzos de los científicos modernos para tratar de entrar en los planetas celestiales, sin duda que demostrarán ser inútiles, porque esos científicos no están al nivel de Arjuna. Ellos son seres humanos ordinarios, sin ningún recurso en la forma de sacrificios, caridad o austeridades. El cuerpo material es influido por las tres modalidades de la naturaleza material, es decir, la bondad, la pasión y la ignorancia. A la población actual la influyen más o menos las modalidades de la pasión y la ignorancia, y los signos de esa influencia se manifiestan en que la gente se vuelve muy lujuriosa y codiciosa. Estos degradados sujetos difícilmente pueden acercarse a los sistemas planetarios superiores. Por encima de los planetas celestiales, existen además muchos otros planetas, que sólo aquellos que están influidos por la bondad pueden alcanzar. En los planetas celestiales y otros planetas del universo, los habitantes son todos sumamente inteligentes, muchas más veces que los seres humanos, y todos ellos son piadosos y se hallan bajo la influencia de la bondad superior y de la bondad máxima. Todos ellos son devotos del Señor, y aunque su bondad no deja de estar adulterada, aun así se les conoce como semidioses que poseen buenas cualidades en la máxima cantidad posible dentro del mundo material.

VERSO 13

tatraiva me viharato bhuja-danda-yugmam
gandi
va-laksanam arati-vadhaya devah
sendrah srita yad-anubhavitam ajamidha
tena
ham adya musitah purusena bhumna

TRADUCCIÓN

Cuando me quedé de huésped en los planetas celestiales por unos días, todos los semidioses celestiales, incluso el rey Indradev, con el fin de matar al demonio de nombre Nivatakavacha, se refugiaron en mis brazos, que estaban marcados con el arco Gandiva. ¡Oh, Rey, descendiente de ajamidha!, actualmente estoy privado de la Suprema Personalidad de Dios, por cuya influencia yo era así de poderoso.

SIGNIFICADO

Los semidioses celestiales son sin duda más inteligentes, poderosos y hermosos, y aun así tuvieron que pedirle ayuda a Arjuna debido a su arco Gandiva, que estaba apoderado por la gracia del Señor Sri Krishna. El Señor es todopoderoso, y por Su gracia Su devoto puro puede ser tan poderoso como Él lo desee, y por ello no tiene límites. Y cuando el Señor le retira a alguien Su poder, la persona en cuestión se vuelve impotente por la voluntad del Señor.

VERSO 14

yad-bandhavah kuru-balabdhim ananta-param
eko rathena tatare ’ham atirya-sattwam
pratya
hirtam bahu dhanam cha maya paresam
tejas-padam manimayam cha hirtam sirobhyah

TRADUCCIÓN

El poder militar de los Kauravas era como un océano en el que moraban muchas existencias invencibles, y, debido a ello, era insuperable. Pero en virtud de Su amistad, yo, sentado en la cuadriga, pude cruzarlo. Y únicamente por Su gracia pude recobrar las vacas y también reunir a la fuerza muchos yelmos de reyes, los cuales estaban adornados con joyas que era fuentes de gran brillo.

SIGNIFICADO

En el bando Kaurava había muchos comandantes determinados, tales como Bhisma, Drona, Kripa y Karna, y su poderío militar era tan insuperable como el gran océano. Y, no obstante, se debió a la gracia del Señor Krishna que Arjuna solo, sentado en la cuadriga, pudo hacer de modo de derrotarlos uno tras otro sin dificultad. En el otro bando hubo muchos cambios de comandantes, pero del lado de los Pandavas, Arjuna, a solas en la cuadriga conducida por el Señor Krishna, pudo hacerle frente a toda la responsabilidad de la gran guerra. De modo similar, cuando los Pandavas estaban viviendo de incógnito en el palacio de Virata, los Kauravas tuvieron una riña con el rey Virata, y decidieron quitarle su inmensa cantidad de vacas. Mientras lo estaban haciendo, Arjuna peleó con ellos de incógnito, y pudo recobrar las vacas junto con cierto botín tomado a la fuerza: las joyas engastadas en los turbantes de los miembros de la orden real. Arjuna recordó que todo eso había sido posible por la gracia del Señor.

VERSO 15

yo bhisma-karna-guru-salya-chamuswadabhra-
ra
janya-varya-ratha-mandala-manditasu
agrecharo mama vibho ratha-yuthapa
nam
ayur manamsi cha dirsa saha oja arcchat

TRADUCCIÓN

Fue sólo Él quien les redujo a todos la duración de la vida, y quien, en el campo de batalla, le retiró el poder especulativo y la fuerza del entusiasmo a la gran falange militar integrada por los Kauravas, encabezados por Bhisma, Karna, Drona, Salya, etc. La disposición de éstos era experta y más que suficiente, pero Él [el Señor Krishna], mientras avanzaba, hizo todo eso.

SIGNIFICADO

La Absoluta Personalidad de Dios, el Señor Sri Krishna, se expande en el corazón de todos mediante Su porción Paramatma plenaria, y, de ese modo, dirige a todo el mundo en lo referente al recuerdo, el olvido, el conocimiento, la falta de inteligencia, y en todas las actividades psicológicas (Bg. 15.15). En su carácter de Señor Supremo, Él puede aumentar o disminuir la duración de la vida de un ser viviente. Así pues, el Señor condujo la Batalla de Kuruksetra según Su propio plan. Él quería esa batalla para establecer a Yudhisthir como el emperador de este planeta, y, para facilitar ese asunto trascendental, mató mediante Su voluntad omnipotente a todos los que se hallaban en el bando opuesto. El otro bando estaba equipado con todo el poderío militar y respaldado por grandes generales, tales como Bhisma, Drona y Salya, y para Arjuna hubiera sido materialmente imposible ganar la batalla, si el Señor no lo hubiera ayudado mediante toda clase de tácticas. Esas tácticas las siguen por lo general todos lo estadistas, incluso en la guerra moderna, pero todas ellas se realizan desde el punto de vista material, mediante poderosos espionajes, tácticas militares y maniobras diplomáticas. Sin embargo, como Arjuna era el devoto afectuoso del Señor, el Señor hizo todo eso Él mismo, sin que Arjuna tuviera que pasar por ninguna angustia personal. Ésa es la naturaleza del servicio devocional que se le presta al Señor.

VERSO 16

yad-dohsu ma pranihitam guru-bhisma-karna-
naptir
-trigarta-salya-saindhava-bahlikadyaih
astran
y amogha-mahimani nirupitani
nopaspirs
ur nirhari-dasam ivasurani

TRADUCCIÓN

Grandes generales tales como Bhisma, Drona, Karna, Bhurisrava, Susarma, Salya, Jayadratha y Bahlika, dirigieron todos contra mí sus armas invencibles. Pero en virtud de Su gracia [del Señor Krishna], no pudieron ni siquiera tocarme un cabello. Así mismo, Prahlada Maharaj, el supremo devoto del Señor Nirsimhadev, no fue afectado por las armas que los demonios emplearon contra él.

SIGNIFICADO

La historia de Prahlada Maharaj, un gran devoto del Señor Nirsimhadev, se narra en el Séptimo Canto del Srimad-Bhagavatam. Prahlada Maharaj, un niñito de sólo cinco años, se volvió el objeto de la envidia de su gran padre, Hiranyakasipu, únicamente por haberse convertido en devoto puro del Señor. El demonio padre empleó todas sus armas para matar al hijo devoto, Prahlada, pero por la gracia del Señor, el niño se salvó de toda clase de acciones peligrosas que realizó su padre. Él fue lanzado a un fuego, al seno de un aceite hirviendo, desde la cima de una colina, bajo las patas de un elefante, y se le administró veneno. Por último, el propio padre tomó una cuchilla para matar a su hijo, por lo cual Nirsimhadev apareció y, en presencia del hijo, mató al atroz padre. Así pues, nadie puede matar al devoto del Señor. De la misma manera, Arjuna también fue salvado por el Señor, aunque grandes oponentes, tales como Bhisma, emplearon contra él toda clase de armas peligrosas.
Karna: Engendrado en Kunti por el dios del Sol antes de que ella se casara con Maharaj Pandu, Karna nació con ajorcas y aretes, signos extraordinarios que designaban a un héroe intrépido. Al principio se llamaba Vasusena, pero cuando creció le regaló a Indradev sus ajorcas y aretes naturales, y de ahí en adelante llegó a ser conocido como Vaikartana. Después de que la doncella Kunti le dio a luz, fue lanzado al Ganges. Luego fue recogido por Adhiratha, y él y su esposa Radha lo criaron como si fuera su propio hijo. Karna era muy caritativo, especialmente con los brahmanas. No había nada de lo que no pudiera privarse por un brahmana. Con el mismo espíritu caritativo le dio a Indradev como caridad sus ajorcas y aretes naturales, y éste último, quedando muy satisfecho con él, le dio a cambio una gran arma, denominada Sakti. Él fue aceptado como uno de los alumnos de Dronacharya, y desde el mismo comienzo hubo cierta rivalidad entre él y Arjuna. Al ver su constante rivalidad con Arjuna, Duryodhan le escogió como compañero, y su amistad creció gradualmente y se volvió muy íntima. Él también estuvo presente en la gran asamblea de la función swayamvara de Draupadi, y cuando trató de exhibir su talento en esa reunión, el hermano de Draupadi declaró que Karna no podía participar en la competencia, por su condición de ser el hijo de un carpintero sudra. Aunque fue rechazado de la competencia, aun así, cuando Arjuna atravesó con éxito el pez que servía de blanco en el techo y Draupadi le puso a Arjuna su guirnalda, Karna y los demás príncipes desilusionados le presentaron a Arjuna un obstáculo poco común, mientras se iba con Draupadi. Karna, específicamente, peleó con él de un modo muy valeroso, pero todos ellos fueron derrotados por Arjuna. Duryodhan estaba muy complacido con Karna por la constante rivalidad que había entre él y Arjuna, y cuando subió al poder, puso a Karna en el trono del Estado de Anga. Frustrado en su intento de ganarse a Draupadi, Karna le aconsejó a Duryodhan que atacara al rey Drupada, ya que después de derrotarlo, se iba a poder arrestar tanto a Arjuna como a Draupadi. Pero Dronacharya los regañó por esa conspiración, y ellos se abstuvieron de llevarla a cabo.
Karna fue vencido muchas veces, no sólo por Arjuna, sino también por Bhimasena. Él era el soberano del reino de Bengala, Orissa y Madrás juntos. Más adelante, tomó parte activa en el sacrificio Rajasuya de Maharaj Yudhisthir, y cuando hubo una apuesta entre los hermanos rivales, apuesta planeada por Sakuni, Karna participó en ella, y se sintió muy complacido cuando se puso en juego a Draupadi. Esto avivó su vieja rencilla. Cuando Draupadi estaba en juego, lo anunció con mucho entusiasmo, y fue él quien le ordenó a Dussasana que les quitara la ropa tanto a los Pandavas como a Draupadi. Él le pidió a Draupadi que eligiera otro esposo, porque, habiéndola perdido los Pandavas, se había convertido en la esclava de los Kurus. Siempre fue un enemigo de los Pandavas, y cuando quiera que se presentaba la oportunidad, trataba de reprimirlos por todos los medios. Durante la Batalla de Kuruksetra previó el resultado final, y expresó su opinión de que como el Señor Krishna era el auriga de Arjuna, éste ganaría la batalla. Siempre discrepó con Bhisma, y a veces se mostraba tan orgulloso como para decir que podía acabar con los Pandavas en cinco días, si Bhisma no interfería en sus planes. Pero se mortificó mucho cuando Bhisma murió. Él mató a Ghatotkacha con el arma Sakti que Indradev le dio. Su hijo, Vasena, fue matado por Arjuna. Él mató al mayor número de soldados Pandavas. Al final tuvo una severa contienda con Arjuna, y fue sólo él quien pudo tumbarle a éste el yelmo. Pero ocurrió que una rueda de su cuadriga se atascó en el lodo del campo de batalla, y cuando se bajó para arreglarla, Arjuna aprovechó la oportunidad y lo mató, aunque le había pedido a Arjuna que no lo hiciera. Napta, o Bhurisrava: Bhurisrava era el hijo de Somadatta, un miembro de la familia Kuru. Él era hermano de Salya. Ambos hermanos asistieron con su padre a la ceremonia swayamvara de Draupadi. Todos ellos apreciaron la maravillosa fuerza que Arjuna tenía por ser el devoto amigo del Señor, y, en consecuencia, Bhurisrava les aconsejó a los hijos de Dhritarashtra que no riñeran ni pelearan con ellos. Todos ellos también asistieron al Rajasuya-yajña de Maharaj Yudhisthir. Él poseía un regimiento aksauhini compuesto de ejército, caballería, elefantes y cuadrigas, y todos ellos fueron empleados en la Batalla de Kuruksetra a favor del bando de Duryodhan. Fue contado por Bhima como uno de los yutha-patis. En la Batalla de Kuruksetra peleó especialmente con Satyaki, y mató a diez hijos de éste. Posteriormente, Arjuna le cortó las manos, y al final fue matado por Satyaki. Al morir se fundió en la existencia de Viswadev.
Trigarta, o Suarma: Hijo de Maharaj Virddhaksetra, era el rey de Trigartadesa, y también estuvo presente en la ceremonia swayamvara de Draupadi. Era uno de los aliados de Duryodhan, y le aconsejó a éste atacar el Matsyadesa (Darbhanga). Durante la época en que ocurrió el robo de las vacas en Virata-nagara, pudo arrestar a Maharaj Virata, pero luego éste fue liberado por Bhima. En la Batalla de Kuruksetra también peleó con mucha valentía, pero al final fue matado por Arjuna.
Jayadratha: Otro hijo de Maharaj Virddhaksetra. Era el rey de Sindhudesa (el actual Pakistán Sind). Tenía una esposa de nombre Duhsala. Él también estuvo presente en la ceremonia swayamvara de Draupadi, y deseaba muy intensamente obtener su mano, pero falló en la competencia. Sin embargo, desde entonces siempre buscó la oportunidad de ponerse en contacto con ella. Cuando iba a Salyadesa a casarse, ocurrió que en el camino a Kamyavana vio a Draupadi de nuevo, y se sintió demasiado atraído a ella. Los Pandavas y Draupadi estaban entonces en el exilio, después de haber perdido su imperio en el juego, y Jayadratha consideró prudente enviarle un mensaje de un modo ilícito a través de Kotisasya, uno de sus asociados. Draupadi de inmediato rechazó con vehemencia la proposición de Jayadratha, pero como él estaba tan atraído por la belleza de ella, trató una y otra vez. En cada una de las oportunidades, Draupadi lo rechazó. Él trató de llevársela a la fuerza en su cuadriga, y al principio Draupadi le dio un buen empujón, y él cayó como un árbol cortado de raíz. Pero no se desanimó, y logró sentar a Draupadi a la fuerza en la cuadriga. Este incidente fue visto por Dhaumya Muni quien se quejó enérgicamente de la acción de Jayadratha. Él también siguió la cuadriga, y a través de Dhatreyika el asunto fue llevado a la atención de Maharaj Yudhisthir. Los Pandavas atacaron entonces a los soldados de Jayadratha y los mataron a todos, y por último Bhima atrapó a Jayadratha y lo golpeó muy severamente, hasta casi matarlo. Luego, se le cortó todo el cabello‚ dejándole únicamente cinco pelos, y fue llevado ante todos los reyes y presentado como el esclavo de Maharaj Yudhisthir. Él fue obligado a admitir que era el esclavo de Maharaj Yudhisthir ante toda la orden de los príncipes, y fue llevado ante Maharaj Yudhisthir en la misma condición. Maharaj Yudhisthir tuvo la gran bondad de ordenar que lo liberaran, y cuando aceptó convertirse en un príncipe subordinado a Maharaj Yudhisthir, la reina Draupadi también deseó su liberación. Después de este incidente, se le permitió regresar a su país. Insultado así, fue a Gangatri, que está en los Himalayas, y se sometió a un severo tipo de penitencia para complacer al Señor Shiva. Él pidió la bendición de poder derrotar a todos los Pandavas, al menos uno a la vez. Luego comenzó la Batalla de Kuruksetra, y se puso de parte de Duryodhan. En la pelea del primer día se enfrentó con Maharaj Drupada, luego con Virata y después con Abhimanyu. Mientras Abhimanyu era matado, habiendo sido rodeado despiadadamente por siete grandes generales., los Pandavas fueron a ayudarlo, pero Jayadratha, por la misericordia del Señor Shiva, los rechazó con gran habilidad. Ante esto, Arjuna hizo el voto de matarlo, y al oír eso, Jayadratha quiso irse del campo de guerra, y les pidió permiso a los Kauravas para su cobarde acción. Pero no se le permitió hacerlo. Por el contrario, se lo obligó a pelear con Arjuna, y mientras la pelea se llevaba a cabo, el Señor Krishna le recordó a Arjuna que Shiva le había dado a Jayadratha la bendición de que cualquiera que le hiciera caer la cabeza al suelo, moriría al instante. Por lo tanto, el aconsejó a Arjuna que tirara la cabeza de Jayadratha directamente al regazo del padre de éste, el cual estaba dedicado a hacer penitencias en el lugar de peregrinaje conocido como Samanta-pañchaka. En efecto, Arjuna así lo hizo. El padre de Jayadratha se sorprendió al ver en su regazo una cabeza cercenada, y de inmediato la tiró al suelo. Él murió instantáneamente, con la frente resquebrajada en siete pedazos.

VERSO 17

sautye virtah kumatinatmada iswaro me
yat-pa
da-padmam abhavaya bhajanti bhavyah
mam sranta-vaham arayo rathino bhuvi-stham
na pra
haran yad-anubhava-nirasta-cittah

TRADUCCIÓN

Fue únicamente por Su misericordia que mis enemigos no se preocuparon de matarme, cuando descendí de mi cuadriga para conseguirles agua a mis sedientos caballos. Se debió a mi falta de estima por mi Señor que me atreví a ocuparlo como mi auriga, pues a Él lo adoran y le ofrecen servicio los mejores hombres, en busca de la salvación.

SIGNIFICADO

El Señor Supremo, la Personalidad de Dios Sri Krishna, es el objeto de la adoración tanto de los impersonalistas como de los devotos del Señor. Los impersonalistas adoran Su refulgencia radiante, que emana de Su trascendental cuerpo de eterna forma, bienaventuranza y conocimiento, y los devotos lo adoran como la Suprema Personalidad de Dios. Aquellos que incluso se encuentran por debajo de los impersonalistas, consideran que Él es uno de los grandes personajes de la historia. Sin embargo, el Señor desciende para atraer a todos mediante Sus pasatiempos trascendentales específicos, y para ello hace el papel del más perfecto amo, amigo, hijo y amante. Él tenía con Arjuna una relación de amigo, y desempeñó el papel perfectamente, tal como lo hizo con Sus parientes, amantes y esposas. Mientras el devoto actúa en esa relación tan perfecta y trascendental, por efecto de la potencia interna del Señor olvida que su amigo o hijo es la Suprema Personalidad de Dios, aunque a veces lo confunden los actos del Señor. Después de la partida del Señor, Arjuna estaba consciente de su gran amigo, pero no había ningún error por parte de Arjuna, ni ninguna estimación errada acera del Señor. A los hombres inteligentes los atrae la trascendental actuación que el Señor tiene con un devoto puro e inmaculado como Arjuna.
En el campo de guerra, la escasez de agua es un hecho bien conocido. Ahí el agua es muy difícil de conseguir, y tanto los animales como los hombres, debido a su arduo trabajo en dicho campo, requieren constantemente de ella para calmar la sed. En especial los soldados y generales heridos se sienten muy sedientos en el momento de morir, y ocurre que, a veces, sólo por la falta de agua, uno tiene que morir inevitablemente. Pero en la Batalla de Kuruksetra esa escasez de agua se resolvía con perforar la tierra. Por la gracia de Dios, en cualquier parte puede conseguirse agua fácilmente, si hay manera de taladrar el suelo. El sistema moderno funciona bajo el mismo principio de perforar el suelo, pero los ingenieros modernos aún son incapaces de excavar rápidamente donde sea necesario. Sin embargo, según la historia que se remonta hasta los días de los Pandavas, parece ser que grandes generales tales como Arjuna podían de inmediato suministrarles agua incluso a los caballos —huelga decir que a los hombres—, extrayéndola del duro suelo con sólo clavar una afilada flecha en el estrato, un método que aún desconocen los científicos modernos.

VERSO 18

narmany udara-rucira-smita-sobhitani
he pa
rtha he ’rjuna sakhe kuru-nandaneti
sañjalpitani nara-deva hirdi-spirsani
smartur luthanti hirdayam mama madhavasya

TRADUCCIÓN

¡Oh, Rey!, Sus bromas y conversaciones francas eran placenteras, y estaban hermosamente adornadas con sonrisas. Los llamados que me hacía, tales como “¡oh, hijo de Pirtha!, ¡oh, amigo!, ¡oh, hijo de la dinastía Kuru!”, y toda esa cordialidad, hoy todo me viene a la memoria, y por eso estoy abrumado.

VERSO 19

ayyasanatana-vikatthana-bhojanadisv
aikya
d vayasya irtavan iti vipralabdhah
sakhyuh sakheva pitir
vat tanayasya sarvam
sehe maha
n mahitaya kumater agham me

TRADUCCIÓN

Por lo general, ambos solíamos vivir juntos, y comer, sentarnos y pasar el tiempo juntos. Y en los momentos de uno elogiarse por actos de heroísmo, si a veces había alguna irregularidad, yo solía reprochárselo, diciendo: “Amigo mío, eres muy veraz”. Incluso en esas horas en que Su valor era apocado, Él siendo el Alma Suprema, solía tolerar todas esas cosas que yo decía, excusándome tal como un verdadero amigo excusa a otro, o como un padre excusa a su hijo.

SIGNIFICADO

Como el Supremo Señor Krishna es omniperfecto, Sus pasatiempos trascendentales con Sus devotos puros nunca carecen de nada en ningún aspecto, ni como amigo, ni como hijo, ni como amante. El Señor disfruta de los reproches de amigos, padre o novias, más que de los himnos védicos que, de una forma oficial, le ofrecen grandes y entendidos eruditos y religiosos.

VERSO 20

so ’ham nirpendra rahitah purusottamena
sakhya
 priyena suhirda hirdayena sunyah
adhvany urukrama-parigraham anga raks
an
gopair asadbhir abaleva vinirjito ’smi

TRADUCCIÓN

¡Oh, Emperador!, ahora he sido separado de mi amigo y muy querido bienqueriente, la Suprema Personalidad de Dios, y, por ello, mi corazón parece estar totalmente vacío. En ausencia de Krishna, he sido derrotado por unos infieles pastores de vacas, mientras custodiaba los cuerpos de todas las esposas de Él.

SIGNIFICADO

Lo importante de este verso es saber cómo fue posible que Arjuna pudiera ser derrotado por una pandilla de innobles pastores de vacas, y cómo esos mundanos pastores pudieron tocar los cuerpos de las esposas del Señor Krishna, que se hallaban bajo la protección de Arjuna. Srila Viswanath Chakravarti Thakur ha resuelto la contradicción al investigar el asunto en el Visnu Purana y el Brahma Purana. En estos Puranas se dice que, una vez, las hermosas habitantes del cielo complacieron a Astavakra Muni con su servicio, y recibieron del muni la bendición de tener al Señor Supremo por esposo. Astavakra Muni tenía torcidas ocho articulaciones del cuerpo, en virtud de lo cual caminaba de un modo muy peculiar. Las hijas de los semidioses no pudieron contener la risa al ver los movimientos del muni, y éste, disgustándose con ellas, las maldijo, diciendo que serían raptadas por pillos, aun a pesar de que obtuvieran al Señor como esposo. Más adelante, las muchachas satisficieron de nuevo al muni con sus oraciones, y el muni las bendijo, diciendo que después de ser robadas por los pillos, recobrarían a su esposo. En consecuencia, a fin de mantener las palabras del gran muni, el propio Señor raptó a Sus esposas burlando la protección de Arjuna, pues, de no haber sido así, ellas hubieran desaparecido de la escena al instante al ser tocadas por los pillos. Además, algunas de las gopis que oraron pidiendo convertirse en esposas del Señor, regresaron a sus respectivas posiciones después de que su deseo se cumplió. Después de Su partida, el Señor Krishna quiso tener a todo Su séquito de vuelta a Dios, y todos fueron llamados de regreso, sólo que bajo diferentes condiciones.

VERSO 21

tad vai dhanus ta isavah sa ratho hayas te
so ’ham rathi nir
patayo yata anamanti
sarvam ksa
nena tad abhud asad isa-riktam
bhasman hutam kuhaka-ra
ddham ivoptam usyam

TRADUCCIÓN

Yo tengo el mismo arco Gandiva, las mismas flechas y la misma cuadriga tirada por los mismos caballos, y los utilicé como el mismo Arjuna a quien todos los reyes ofrecían sus debidos respetos. Pero en ausencia del Señor Krishna, todos ellos, en cuestión de segundos, han quedado anulados y sin efecto. Es exactamente igual que ofrecer en las cenizas mantequilla clarificada, acumular dinero con una varita mágica o sembrar la tierra estéril.

SIGNIFICADO

Como hemos discutido más de una vez, no hay que envanecerse de un plumaje prestado. Todas las energías y poderes se obtienen de la fuente suprema, el Señor Krishna, y actúan en tanto que Él lo desea, y dejan de funcionar en cuanto Él los retira. Todas las energías eléctricas se reciben de la central eléctrica, y tan pronto como la central deja de suministrar energía, las bombillas no sirven para nada. En cuestión de momentos, esas energías pueden ser generadas o retiradas por la voluntad suprema del Señor. Sin la bendición del Señor, la civilización material es únicamente un juego de niños. El niño puede jugar mientras los padres se lo permiten. En cuanto los padres se retractan, el niño tiene que parar. La civilización humana y todas sus actividades deben estar acopladas con la suprema bendición del Señor, y sin esa bendición, todo el adelanto de la civilización humana es como la decoración de un cuerpo muerto. Se dice aquí que una civilización muerta y sus actividades, son algo así como la mantequilla clarificada que se echa a las cenizas, como acumular dinero con una varita mágica, y como plantar semillas en un suelo estéril.

VERSOS 22-23

rajams twayanupirstanam
suhirdam nah suhirt-pure
vipra-sa
pa-vimudhanam
nighnatam mustibhir mithah

varunim madiram pitwa
madonmathita-chetasam
aja
natam ivanyonyam
chatuh-pañcha
vasesitah

TRADUCCIÓN

¡Oh, Rey!, como me has preguntado por nuestros amigos y parientes de la ciudad de Dwaraka, he de informarte que todos fueron maldecidos por los brahmanas, y como resultado de ello, se embriagaron con vino hecho de arroz fermentado y pelearon entre sí con palos, sin siquiera reconocerse. Ahora, salvo cuatro o cinco de ellos, todos están bien muertos.

VERSO 24

prayenaitad bhagavata
iswarasya vicestitam
mitho nighnanti bhuta
ni
bha
vayanti cha yan mithah

TRADUCCIÓN

En realidad, todo esto se debe a la voluntad suprema del Señor, la Personalidad de Dios. A veces las personas se matan entre sí, y otras veces se protegen entre sí.

SIGNIFICADO

Según los antropólogos, en la naturaleza existe la ley de la lucha por la existencia y de la supervivencia del más apto. Pero ellos no saben que tras la ley de la naturaleza se encuentra la dirección suprema de la Suprema Personalidad de Dios. En el Bhagavad-gita se confirma que la ley de la naturaleza se cumple bajo la dirección del Señor. Por lo tanto, cuando quiera que haya paz en el mundo, ha de saberse que se debe a la buena voluntad del Señor. Y cuando quiera que haya un trastorno en el mundo, también se debe a la voluntad suprema del Señor. Ni una brizna de paja se mueve sin el concurso de la voluntad del Señor. Así pues, cuando quiera que se desobedecen las reglas oficiales promulgadas por el Señor, hay guerras entre los hombres y entre las naciones. Luego la forma más segura de encontrar la senda de la paz, consiste en acoplar todo con la regla oficial del Señor. La regla oficial dice que todo lo que hagamos, todo lo que comamos, todo lo que sacrifiquemos o todas las caridades que demos, todo ello se debe hacer para la plena satisfacción del Señor. Nadie debe hacer nada, ni comer nada, ni sacrificar nada, ni dar ninguna caridad, en contra de la voluntad del Señor. La discreción es la mejor parte de la valentía, y uno debe aprender a discriminar entre las acciones que pueden complacer al Señor y aquellas que no lo pueden complacer. Una acción se juzga, pues, según el agrado o el desagrado que le cause al Señor. Los caprichos personales no tienen cabida en esto; siempre debemos guiarnos por el placer del Señor. Ese tipo de acción se denomina yogah karmasu kausalam, o la ejecución de acciones que están vinculadas al Señor Supremo. En eso consiste el arte de hacer algo a la perfección.

VERSOS 25-26

jalaukasam jale yadwan
mahanto ’danty aniyasah
durbala
n balino rajan
maha
nto balino mithah

evam balisthair yadubhir
mahadbhir itara
n vibhuh
yadun yadubhir anyonyam
bhu-bha
ran sañjahara ha

TRADUCCIÓN

¡Oh, Rey!, así como en el océano los seres acuáticos más grandes y fuertes se tragan a los más pequeños y débiles, así mismo la Suprema Personalidad de Dios, para aligerar la carga de la Tierra, ha hecho que el Yadu fuerte mate al débil, y que el Yadu grande mate al pequeño.

SIGNIFICADO

En el mundo material existen las leyes de la lucha por la existencia y de la supervivencia del más apto, debido a que hay una disparidad entre las almas condicionadas, por el deseo que todos tienen de enseñorearse de los recursos materiales. Esta misma mentalidad de enseñorearse de la naturaleza material es la causa fundamental de la vida condicionada. Y para darle facilidad a esos señores de imitación, la energía ilusoria del Señor ha creado una disparidad entre los seres vivientes condicionados, al crear al fuerte y al débil en cada especie de vida. La mentalidad de enseñorearse de la naturaleza material y de la creación ha creado naturalmente una disparidad, y, de ahí la ley de la lucha por la existencia. En el mundo espiritual no hay tal disparidad, ni existe allá esa lucha por la existencia. En el mundo espiritual no hay ninguna lucha por la existencia, pues ahí todo el mundo existe eternamente. Ahí no hay disparidad alguna, porque todo el mundo quiere prestarle servicio al Señor Supremo, y nadie quiere imitar al Señor, tratando de volverse el beneficiario. Como el Señor es el creador de todo, incluso de los seres vivientes, es de hecho el propietario y disfrutador de todo lo que existe; pero en el mundo material, por el hechizo de maya, o la ilusión, se olvida esa eterna relación que se tiene con la Suprema Personalidad de Dios, y por eso el ser viviente queda condicionado bajo la ley de la lucha por la existencia y la supervivencia del más apto.

VERSO 27

desa-kalartha-yuktani
hir
t-tapopasamani cha
haranti smaratas 
cittam
govinda
bhihitani me

TRADUCCIÓN

Ahora me siento atraído a esas instrucciones que me impartió la Personalidad de Dios [Govinda], porque están impregnadas de enseñanzas que, en todas las circunstancias de tiempo y espacio, alivian el corazón ardiente.

SIGNIFICADO

Aquí, Arjuna se refiere a la instrucción de el Bhagavad-gita, que el Señor le impartió en el campo de batalla de Kuruksetra. El Señor dejó tras de Sí las instrucciones de el Bhagavad-gita no sólo para beneficio de Arjuna, sino también para todo tiempo y para todas las tierras. El Bhagavad-gita, siendo hablado por la Suprema Personalidad de Dios, es la esencia de toda la sabiduría védica. El propio Señor ha tenido a bien presentarlo, para todos aquellos que tienen muy poco tiempo de revisar los vastos escritos védicos, tales como los Upanisads, los Puranas y los Vedanta-sutras. El Bhagavad-gita forma parte de la gran obra épica histórica titulada el Mahabharata, que se preparó especialmente para la clase poco inteligente, es decir, las mujeres, los obreros y aquellos que son descendientes indignos de los brahmanas, kshatriyas y de los sectores superiores de los vaisyas. El problema que surgió en el corazón de Arjuna en el campo de batalla de Kuruksetra, lo resolvieron las enseñanzas de el Bhagavad-gita. Luego, después de que el Señor se fue de ante la vista de la gente de la Tierra, Arjuna, cuando se estaba enfrentado con la pérdida del poder y de la preponderancia que había adquirido, quiso recordar de nuevo las grandes enseñanzas de el Bhagavad-gita, tan sólo para enseñarles a todos los interesados que el Bhagavad-gita puede consultarse en todos los momentos críticos, no sólo como solaz de todas las clases de agonías mentales, sino también para encontrarles la salida a grandes enredos que pudieren agobiarlo a uno en alguna hora crítica.
El misericordioso Señor dejó tras de Sí las grandes enseñanzas de el Bhagavad-gita, de manera que uno pueda recibir Sus instrucciones incluso cuando Él no está visible a los ojos materiales. Los sentidos materiales no pueden hacerse ninguna idea acerca del Señor Supremo, pero Él, mediante Su poder inconcebible, puede encarnársele a la percepción de los sentidos de las almas condicionadas, y puede hacerlo de un modo adecuado por medio de la materia, que también es otra forma de la energía manifestada del Señor. Así pues, el Bhagavad-gita, o cualquier otra representación sonora de una Escritura auténtica del Señor, también es una encarnación del Señor. No hay diferencia entre la representación sonora del Señor y el propio Señor. Uno puede obtener de el Bhagavad-gita el mismo beneficio que Arjuna obtuvo de él ante la presencia personal del Señor.
El ser humano fiel que esté ansioso de liberarse de las garras de la existencia material, puede muy fácilmente sacar provecho de el Bhagavad- gita, y con eso en mente, el Señor instruyó a Arjuna como si éste lo necesitara. En el Bhagavad-gita se han delineado cinco factores importantes del conocimiento, relacionados con (1) el Señor Supremo, (2) el ser viviente, (3) la naturaleza, (4) el tiempo y el espacio, y (5) el proceso de la actividad. De éstos, el Señor Supremo y el ser viviente son uno en sentido cualitativo. La diferencia que hay entre los dos se ha analizado como la diferencia que hay entre el todo y la parte integral. La naturaleza es materia inerte que manifiesta la interacción de las tres diferentes modalidades, y el tiempo eterno y el espacio ilimitado se considera que se encuentran más allá de la existencia de la naturaleza material. Las actividades del ser viviente son diversas variedades de aptitudes que pueden atraparlo o liberarlo dentro y fuera de la naturaleza material. Todos estos temas se discuten de un modo conciso en el Bhagavad-gita, y luego se elaboran en el Srimad-Bhagavatam para mayor iluminación. De los cinco, el Señor Supremo, la entidad viviente, la naturaleza, y el tiempo y el espacio, son eternos, pero la entidad viviente, la naturaleza y el tiempo se encuentran bajo al dirección del Señor Supremo, quien es absoluto y completamente independiente de cualquier otro control. El Señor Supremo es el controlador supremo. La actividad material de la entidad viviente no tiene principio, pero puede ser corregida si se traslada al plano de la calidad espiritual. De ese modo puede dejar sus reacciones materiales cualitativas. Tanto el Señor como la entidad viviente son conocedores, y ambos tienen el sentido de la identificación, el sentido de estar conscientes como una fuerza viva. Pero el ser viviente que se encuentra bajo la condición de la naturaleza material, denominada mahat-tattwa cree erróneamente que él es diferente del Señor. Todo el plan de la sabiduría védica tiene como fin erradicar esa concepción equivocada, y de ese modo liberar al ser viviente de la ilusión producto de la identificación material. Cuando semejante ilusión queda erradicada por el conocimiento y la renuncia, los seres vivientes se vuelven ejecutores responsables, y también disfrutadores. En el Señor, el sentido de disfrute es real, pero en el ser viviente ese sentido es sólo una clase de deseo ilusorio. Esa diferencia de conciencia es lo que distingue a las dos identidades, es decir, la del Señor y la del ser viviente. Por lo demás, entre el Señor y el ser viviente no hay ninguna diferencia. El ser viviente es, por lo tanto, eterna y simultáneamente, diferente e idéntico. Toda la instrucción de el Bhagavad- gita se apoya en este principio.
En el Bhagavad-gita, tanto al Señor como a los seres vivientes se los describe como sanatana, o eternos, y la morada del Señor, que se encuentra mucho más allá del cielo material, también se describe como sanatana. El ser viviente está invitado a vivir en la existencia sanatana del Señor, y el proceso que puede ayudar al ser viviente a ir a la morada del Señor, donde se exhibe la actividad liberada del hombre se denomina sanatana-dharma. Uno no puede, sin embargo, llegar a la morada eterna del Señor, si no está liberado de la errónea concepción de la identificación material; y el Bhagavad-gita da la clave de cómo alcanzar esa etapa de la perfección. El proceso de liberarse de la errónea concepción de la identificación material, se denomina, en diferentes etapas, actividad fruitiva, filosofía empírica y servicio devocional, hasta llegar a la iluminación trascendental. Esa iluminación trascendental se logra al vincular con el Señor todas las etapas antedichas. Los deberes prescritos del ser humano, tal como se indican en los Vedas, pueden purificar de un modo gradual la mente pecaminosa del alma condicionada, y elevar a ésta a la etapa del conocimiento. La etapa purificada en que se adquiere conocimiento se vuelve la base del servicio devocional que se le presta al Señor. Mientras uno esté dedicado a investigar cuál es la solución a los problemas de la vida, su conocimiento se denomina jñana, o conocimiento purificado, pero al llegar a entender por completo la verdadera solución de la vida, uno se sitúa en el plano del servicio devocional del Señor. El Bhagavad-gita comienza con los problemas de la vida al diferenciar al alma de los elementos de la materia, y demuestra con toda clase de razonamientos y argumentos que el alma es indestructible en todas las circunstancias, y que la cobertura externa hecha de materia —el cuerpo y la mente— cambia, para asignar otro período de existencia material, la cual está llena de desdichas. Así pues, el Bhagavad- gita tiene por objeto acabar con todos los diferentes tipos de desdichas, y Arjuna se refugió en ese gran conocimiento, el cual se le había impartido durante la Batalla de Kuruksetra.

VERSO 28

suta uvacha
evam cintayato jisn
oh
krishna-pada-saroruham
sauha
rdenatigadhena
santasid vimala matih

TRADUCCIÓN

Suta Goswami dijo: Estando así profundamente absorto en las instrucciones del Señor, las cuales se habían impartido por medio de la gran intimidad de la amistad, y absorto también en Sus pies de loto, la mente de Arjuna se apaciguó y se liberó de toda contaminación material.

SIGNIFICADO

Como el Señor es absoluto, la profunda meditación en Él es igual que el trance yóguico. El Señor no es diferente de Su nombre, forma, calidad, pasatiempos, séquito y acciones específicas. Arjuna se puso a pensar en las instrucciones que el Señor le había dado en el campo de batalla de Kuruksetra. Sólo esas instrucciones comenzaron a eliminar las trazas de contaminación material que había en la mente de Arjuna. El Señor es como el Sol; la aparición del Sol entraña la inmediata disipación de la oscuridad o la ignorancia, y la aparición del Señor en la mente del devoto puede de inmediato alejar los desoladores efectos materiales. En consecuencia, el Señor Chaitanya ha recomendado el canto constante de los nombres del Señor, para uno protegerse de toda la contaminación del mundo material. El sentimiento de estar separado del Señor es indudablemente doloroso para el devoto, pero debido a que ese sentimiento está relacionado con el Señor, tiene un efecto trascendental específico que tranquiliza el corazón. Los sentimientos de la separación también son fuentes de dicha trascendental, y nunca se los puede comprar con los contaminados sentimientos materiales de la separación.

VERSO 29

vasudevanghry-anudhyana-
paribirm
hita-ramhasa
bhaktya nirmathitasesa-
kasa
ya-dhisano ’rijunah

TRADUCCIÓN

El recuerdo constante de los pies de loto del Señor Krishna hizo que la devoción de Arjuna creciera rápidamente, y, como resultado de ello, toda la basura de sus pensamientos se disipó.

SIGNIFICADO

Los deseos materiales de la mente constituyen la basura de la contaminación material. Debido a esa contaminación, el ser viviente se enfrenta con muchísimas cosas compatibles e incompatibles que desalientan la propia existencia de la identidad espiritual. Nacimiento tras nacimiento el alma condicionada queda atrapada por muchísimos elementos agradables y desagradables, que son todos temporales y falsos. Ellos se acumulan por nuestras reacciones a los deseos materiales. Pero cuando a través del servicio devocional nos ponemos en contacto con el Señor trascendental en el ámbito de Sus diversas energías, las verdaderas formas de todos los deseos materiales se ponen de manifiesto, y la inteligencia del ser viviente se apacigua y adquiere su verdadero color. En cuanto Arjuna volvió la atención hacia las instrucciones del Señor, tal como se inculcan en el Bhagavad-gita, su verdadero color de asociación eterna con el Señor se puso de manifiesto, en virtud de lo cual él se sintió libre de todas las contaminaciones materiales.

VERSO 30

gitam bhagavata jñanam
yat tat sangrama-murdhani
ka
la-karma-tamo-ruddham
punar adhyagamat prabhuh

TRADUCCIÓN

Debido a los pasatiempos y actividades del Señor y debido a Su ausencia, parecía que Arjuna había olvidado las instrucciones dejadas por la Personalidad de Dios. Pero en realidad no era así, y él volvió a ser el amo de sus sentidos.

SIGNIFICADO

El alma condicionada queda envuelta en sus actividades fruitivas, debido a la fuerza del tiempo eterno. Pero cuando el Señor Supremo se encarna en la Tierra, no es influido por kala, o la concepción material del pasado, el presente y el futuro. Las actividades del Señor son eternas, y son manifestaciones de Su atma-maya, o potencia interna. Todos los pasatiempos y actividades del Señor son de naturaleza espiritual, pero al profano le parecen encontrarse en el mismo nivel que las actividades materiales. Parecía que Arjuna y el Señor estaban participando en la Batalla de Kuruksetra al igual que el otro bando, pero de hecho el Señor estaba ejecutando Su misión de encarnarse y de asociarse con Arjuna, Su amigo eterno. Por lo tanto, esas actividades aparentemente materiales no apartaron a Arjuna de su posición trascendental, sino que, por el contrario, revivieron su conciencia de las canciones del Señor, tal como el Señor las cantó personalmente. En el Bhagavad-gita (18.65), el Señor asegura de la siguiente manera este restablecimiento de la conciencia
man-mana
 bhava mad-bhaktomad-yaji mam namaskurumam evaisyasi satyam tepratijane priyo ’si me
Uno siempre debe pensar en el Señor; la mente no debe olvidarse de Él. Uno debe volverse devoto del Señor y ofrecerle reverencias. Aquel que vive de esa manera, logra refugiarse en los pies de loto del Señor, y queda 
así dotado indudablemente de la bendición del Señor. No hay que dudar acerca de esta verdad eterna. Como Arjuna era Su amigo íntimo, a él se le reveló el secreto.
Arjuna no tenía ningún deseo de pelear con sus parientes, pero él peleó en aras de la misión del Señor. Él siempre estaba dedicado únicamente a ejecutar la misión del Señor, y, por lo tanto, después de la partida del Señor permaneció en la misma posición trascendental, aunque dio la impresión de que había olvidado todas las instrucciones de el hagavad- gita. De modo que, uno debe ajustar las actividades de la vida al ritmo de la misión del Señor, y al hacerlo, es seguro que se regresa al hogar, de vuelta a Dios. Ésta es la máxima perfección de la vida.

VERSO 31

visoko brahma-sampattya
sañchinna-dwaita-samsayah
lina-prakir
ti-nairgunyad
alingatwa
d asambhavah

TRADUCCIÓN

Como él poseía bienes espirituales, las dudas de la dualidad fueron cercenadas por completo. De ese modo se liberó de las tres modalidades de la naturaleza material, y se situó en la trascendencia. Ya no había ninguna posibilidad de que se enredara en el nacimiento y la muerte, pues se había liberado de la forma material.

SIGNIFICADO

Las dudas de la dualidad comienzan con la errónea concepción acerca del cuerpo material, el cual las personas poco inteligentes consideran que es el yo. La parte más necia de nuestra ignorancia es la de identificar el cuerpo material con el yo. Por ignorancia, todo lo que está relacionado con el cuerpo se acepta como propio. Las dudas ocasionadas por las erróneas concepciones de “yo” y “mío” —en otras palabras, “mi cuerpo”, “mis parientes”, “mi propiedad”, “mi esposa”, “mis hijos”, “mi riqueza”, “mi país”, “mi comunidad”, y cientos y miles de ideas ilusorias semejantes a ésas—, le causan confusión al alma condicionada. Por el hecho de asimilar las instrucciones de el Bhagavad-gita, es seguro que uno se liberará de esa confusión, porque el verdadero conocimiento es saber que la Suprema Personalidad de Dios, Vasudev, el Señor Krishna, lo es todo, incluso el yo de uno. Todo es una manifestación de Su potencia como parte integral. La potencia y el potente no son diferentes, por lo cual, mediante el logro del conocimiento perfecto la concepción producto de la dualidad queda mitigada de inmediato. En cuando Arjuna adoptó las instrucciones de el Bhagavad-gita, experto como era, pudo erradicar de inmediato la concepción material que tenía del Señor Krishna, su amigo eterno. Él pudo darse cuenta de que el Señor Krishna aún esta presente ante él por medio de Su instrucción, Su forma, Sus pasatiempos, Sus cualidades, y de todo lo demás relacionado con Él. Él pudo darse cuenta de que el Señor Krishna, su amigo, aún está presente ante él por medio de Su presencia trascendental en diferentes energías no duales, y no había ninguna necesidad de tener la compañía del Señor mediante otro cambio de cuerpo bajo la influencia del tiempo y el espacio. Si se obtiene conocimiento absoluto se puede tener la compañía del Señor constantemente, incluso en esta vida actual, sólo con oír, cantar y pensar acerca del Señor Supremo, y con adorarlo a Él. Uno puede verlo, uno puede sentir Su presencia incluso en esta vida actual, con simplemente entender al Señor adwaya-jñana, o al Señor Absoluto, a través del proceso del servicio devocional, el cual comienza con oír hablar de Él. El Señor Chaitanya dice que, simplemente con cantar el santo nombre del Señor, uno puede limpiar de inmediato el polvo que hay en el espejo de la conciencia pura, y tan pronto como se quita el polvo, uno queda libre de inmediato de todas las condiciones materiales. Liberarse de las condiciones materiales significa liberar el alma. Por consiguiente, en cuanto uno se sitúa en el estado de conocimiento absoluto, se elimina su concepción material de la vida, o uno emerge de una falsa concepción de la vida. Esta iluminación práctica del ser viviente se logra porque él se libera de la reacción de las tres modalidades de la naturaleza material, es decir, la bondad, la pasión y la ignorancia. Por la gracia del Señor, el devoto puro es elevado de inmediato adonde está el Absoluto, y no hay ninguna posibilidad de que el devoto vuelva a quedar enredado de una manera material en la vida condicionada. Uno no es capaz de sentir la presencia del Señor en todas las circunstancias, hasta que se está dotado de la visión trascendental que se requiere, la cual se logra mediante el servicio devocional que se prescribe en las Escrituras reveladas. Arjuna había llegado a esa etapa hacía mucho en el campo de batalla de Kuruksetra, y cuando aparentemente sintió la ausencia del Señor, de inmediato se refugió en las instrucciones de el Bhagavad-gita, y así quedó ubicado de nuevo en su posición original. Ésa es la posición de visoka, o la etapa en que se está liberado de toda congoja y ansiedades.

VERSO 32

nisamya bhagavan-margam
samstham
 yadu-kulasya cha
swah-patha
ya matim chakre
nibhir
tatma yudhisthirah

TRADUCCIÓN

Al oír que el Señor Krishna había regresado a Su morada y al enterarse del fin de la manifestación terrenal de la dinastía Yadu, Maharaj Yudhisthir decidió ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios.

SIGNIFICADO

Maharaj Yudhisthir también volvió su atención hacia las instrucciones de el Bhagavad-gita, después de oír que el Señor se había ido de ante la visión de la gente de la Tierra. Él comenzó a deliberar acerca de la manera en que el Señor aparece y desaparece. La misión de la aparición y desaparición del Señor en el universo mortal depende por completo de Su voluntad suprema. Ninguna energía superior lo obliga a aparecer o desaparecer, como en el caso de los seres vivientes, los cuales aparecen y desaparecen forzados por las leyes de la naturaleza. Cuando quiera que el Señor lo desea, puede aparecer en absolutamente cualquier parte, sin perturbar Su aparición y desaparición en algún otro lugar. Él es como el Sol. El Sol aparece y desaparece de motu propio en cualquier lugar, sin perturbar su presencia en otros lugares. El Sol aparece por la mañana en la India, sin desaparecer del hemisferio occidental. El Sol se halla presente en absolutamente todas partes de todo el sistema solar, pero da la impresión de que en un determinado lugar el Sol aparece por la mañana, y también desaparece en algún momento fijo de la tarde. La limitación del factor tiempo no es de importancia ni siquiera en el caso del Sol, y ni qué hablar del Señor Supremo, quien es el creador y controlador del Sol. Por consiguiente, en el Bhagavad-gita se declara que cualquiera que entienda de hecho la trascendental aparición y desaparición del Señor mediante Su energía inconcebible, se libera de las leyes del nacimiento y la muerte y es puesto en el eterno cielo espiritual, donde se encuentran los planetas Vaikuntha, Allí, esas personas liberadas pueden vivir eternamente sin los tormentos del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades. En el cielo espiritual, el Señor y aquellos que están dedicados eternamente al amoroso servicio trascendental del Señor, son todos eternamente jóvenes, porque ahí no hay nacimiento. Se concluye, pues, que por el simple hecho de entender en verdad la aparición y desaparición del Señor, uno puede alcanzar la etapa perfecta de la vida eterna. Por consiguiente, Maharaj Yudhisthir también comenzó a considerar el ir de vuelta a Dios. El Señor aparece en la Tierra o en cualquier otro planeta mortal junto con Sus asociados, quienes viven con Él eternamente, y los miembros de la familia Yadu que se habían dedicado a complementar los pasatiempos del Señor, son nada más y nada menos que Sus asociados eternos, así como también lo son Maharaj Yudhisthir, y los hermanos y la madre de éste, etc. Como la desaparición y aparición del Señor y Sus asociados eternos son trascendentales, uno no debe dejarse confundir por los aspectos externos de esa aparición y desaparición.

VERSO 33

pirthapy anusrutya dhanañjayoditam
nas
am yadunam bhagavad-gatim cha tam
eka
nta-bhaktya bhagavaty adhoksaje
nives
itatmopararama samsirteh

TRADUCCIÓN

Kunti, después de oír casualmente a Arjuna hablar del final de la dinastía Yadu y de la desaparición del Señor Krishna, se dedicó al servicio de la trascendental Personalidad de Dios con plena atención, y de ese modo obtuvo la liberación del curso de la existencia material.

SIGNIFICADO

La puesta del Sol no significa el final del Sol. Lo que significa es que el Sol queda fuera del alcance de nuestra vista. De igual modo, el fin de la misión del Señor en un determinado planeta o universo, sólo significa que Él queda fuera del alcance de nuestra vista. El fin de la dinastía Yadu tampoco significa que la misma estuviera aniquilada. Ella desaparece, junto con el Señor, de ante nuestra vista. Así como Maharaj Yudhisthir decidió prepararse para ir de vuelta a Dios, así mismo ocurrió con Kunti, y, en consecuencia, ella se dedicó por completo al trascendental servicio del Señor, el cual le garantiza a uno un pasaporte para ir de vuelta a Dios al abandonar el presente cuerpo material. Comenzar a prestarle al Señor servicio devocional es comenzar a reespiritualizar el cuerpo actual, y, así pues, un devoto puro del Señor pierde todo contacto con lo material en el cuerpo actual. La morada del Señor no es un mito, como piensan los incrédulos y las personas ignorantes, pero uno no puede llegar ahí por ningún medio material, tal como la cápsula espacial o el sputnik. Sin embargo, es indudable que uno puede llegar ahí al abandonar este cuerpo presente, y que hay que prepararse para ir de vuelta a Dios, mediante la práctica del servicio devocional. Ello garantiza un pasaporte para ir de vuelta a Dios, y Kunti lo adoptó.

VERSO 34

yayaharad bhuvo bharam
tam
 tanum vijahav ajah
kant
akam kantakeneva
dwayam cha
pisituh samam

TRADUCCIÓN

El Innaciente Eterno, el Señor Sri Krishna, hizo que los miembros de la dinastía Yadu abandonasen sus cuerpos, y de ese modo quitó la carga del mundo. Esta acción fue como sacar una espina con otra, aunque ambas son iguales para el controlador.

SIGNIFICADO

Srila Viswanath Chakravarti Thakur sugiere que rishis como Saunaka y otros, que estaban oyendo a Suta Goswami narrar el Srimad-Bhagavatam en Naimisaranya, no se sintieron felices al oír que los Yadus habían muerto en medio de la locura de la embriaguez. Para liberarlos de esa agonía mental, Suta Goswami les aseguró que el Señor hizo que los miembros de la dinastía Yadu abandonaran sus cuerpos, con lo cual tenían que llevarse la carga del mundo. El Señor y Sus asociados eternos aparecen en la Tierra para ayudar a los semidioses administradores a erradicar la carga del mundo. Por consiguiente, Él mandó llamar a algunos de los semidioses confidentes, para que aparecieran en la familia Yadu y le prestaran servicio a Él en Su gran misión. Después de que la misión se hubo cumplido, los semidioses, por la voluntad del Señor, se deshicieron de sus cuerpos físicos, peleando entre sí en medio de la locura causada por la embriaguez. Los semidioses están acostumbrados a tomar la bebida soma-rasa, y, por lo tanto, el beber vino y embriagarse no son cosas desconocidas para ellos. En algunas ocasiones se vieron en dificultades por entregarse a la bebida. Una vez, los hijos de Kuvera fueron objeto de la ira de Narada por estar ebrios, pero luego recobraron sus formas originales por la gracia del Señor Sri Krishna. Esta historia la encontraremos en el Décimo Canto. Para el Señor Supremo tanto los asuras como los semidioses son iguales, pero los semidioses obedecen al Señor, mientras que los asuras no lo hacen. Así pues, el ejemplo de sacar una espina con otra es muy idóneo. Una espina, que le causa al Señor molestias en la pierna, es sin duda una perturbación para Él, y la otra espina, que saca a los elementos perturbadores, sin duda que le presta servicio a Él. De modo que, aunque cada ser viviente es una parte integral del Señor, aun así aquel que es una molestia para el Señor recibe el nombre de asura, y aquel que es un servidor voluntario del Señor recibe el nombre de devata, o semidiós. En el mundo material, los devatas y los asuras siempre se están enfrentando, y el Señor siempre salva a los devatas de las manos de los asuras. Ambos grupos se hallan bajo el control del Señor. El mundo está lleno de dos clases de seres vivientes, y la misión del Señor es siempre la de proteger a los devatas y destruir a los asuras — cuando quiera que haya esa necesidad en el mundo—, y hacerles bien a ambos grupos.

VERSO 35

yatha matsyadi-rupani
dhatte jahya
d yatha natah
bhu-bha
rah ksapito yena
jahau tac cha kalevaram

TRADUCCIÓN

El Señor Supremo abandonó el cuerpo que había manifestado para disminuir la carga de la Tierra. Al igual que un mago, Él abandona un cuerpo para adoptar otros diferentes, tales como el de la encarnación pez y otros.

SIGNIFICADO

El Señor Supremo y Personalidad de Dios no es ni impersonal ni carece de forma, pero Su cuerpo no es diferente de Él, y, por consiguiente, se le conoce como la personificación de la eternidad, conocimiento y bienaventuranza. En el Brihad-vaisnava Tantra se menciona claramente que todo aquel que considere que la forma del Señor Krishna está hecha de energía material, debe ser condenado al ostracismo por todos los medios. Y si por casualidad uno ve la cara de semejante infiel, uno tiene que limpiarse lanzándose al río con la ropa puesta. Al Señor se le describe como amrita, o imperecedero, porque Él no tiene cuerpo material. Bajo tales circunstancias, que el Señor muera o deje Su cuerpo es como el acto de un mago. El mago muestra mediante sus trucos que es cortado en pedazos, reducido a cenizas, o que se ha quedado inconsciente por influencias hipnóticas, pero todos ésos son sólo espectáculos falsos. En realidad, el mago en sí no se ha quemado, ni ha sido cortado en pedazos, ni está muerto ni inconsciente en ninguna etapa de su exhibición mágica. De igual modo, el Señor tiene Sus formas eternas de una variedad ilimitada, de las cuales la encarnación pez, tal como se exhibió en este universo, también es una de ellas. Puesto que hay infinidad de universos, en alguna parte la encarnación pez debe estar manifestando Sus pasatiempos incesantes. En este verso se emplea en particular la palabra dhatta (”eternamente adoptada”, y no la palabra dhatwa¨ adoptada para la ocasión”). Lo que pasa es que el Señor no crea la encarnación pez; Él tiene esa forma eternamente, y la aparición y desaparición de esa encarnación cumple con determinados propósitos. En el Bhagavad-gita (7.25-25), el Señor dice: “Los impersonalistas creen que no tengo forma, que carezco de ella, pero que actualmente he adoptado una forma para cumplir con un fin, y que ahora estoy manifestado. Pero esos especuladores de hecho carecen de una inteligencia aguda. Pese a que puede que sean muy entendidos en las Escrituras védicas, prácticamente ignoran Mis energías inconcebibles y Mis eternas formas de personalidad. La razón de ello es que Yo, por medio de Mi cortina mística, me reservo el poder de exponerme a los no devotos.
Por lo tanto, los necios poco inteligentes no se percatan de Mi forma eterna, que nunca se acaba y que es innaciente”. En el Padma Purana se dice que aquellos que están envidiosos del Señor y que siempre están furiosos con Él, no son aptos para conocer la verdadera y eterna forma del Señor. En el Bhagavatam también se dice que el Señor les pareció un rayo a los que eran luchadores. Sisupala, en el momento de ser matado por el Señor, no pudo verlo como Krishna, pues estaba encandilado por el brillo del brahmajyoti. En consecuencia, la temporal manifestación como un rayo, que el Señor exhibió ante los luchadores designados por Kamsa, o la refulgente aparición del Señor ante Sisupala, fue abandonada por el Señor, pero el Señor como mago existe eternamente, y nunca es destruido bajo ninguna circunstancia. Esas formas se les muestran temporalmente sólo a los asuras, y cuando esas exhibiciones se retiran, los asuras creen que el Señor ha dejado de existir, tal como la audiencia ignorante cree que el mago quedó reducido a cenizas o cortado en pedazos. La conclusión es que el Señor no tiene cuerpo material, y, por consiguiente, nunca será matado ni cambiado, en virtud de Su cuerpo trascendental.

VERSO 36

yada mukundo bhagavan imam mahim
jahau swa-tanva
 sravaniya-sat-kathah
tada
har evapratibuddha-cetasam
abhadra-hetuh kalir anvavartata

TRADUCCIÓN

Cuando la Personalidad de Dios, el Señor Krishna, se fue de este planeta terreno en Su propio cuerpo, desde ese mismo día, Kali, quien ya había aparecido parcialmente, se manifestó por completo, para crearles condiciones desfavorables a aquellos que están dotados de muy escaso conocimiento.

SIGNIFICADO

La influencia de Kali sólo puede ser impuesta en aquellos que no están plenamente desarrollados en lo referente al cultivo de la conciencia de Dios. Uno puede neutralizar los efectos de Kali, si se mantiene por completo bajo el cuidado supremo de la Personalidad de Dios. La era de Kali apareció justo después de la Batalla de Kuruksetra, pero no pudo ejercer su influencia debido a la presencia del Señor. El Señor, sin embargo, dejó este planeta Tierra en Su cuerpo trascendental, y tan pronto como se fue, los signos de Kali-yuga comenzaron a manifestarse —tal como los previó Maharaj Yudhisthir antes de la llegada de Arjuna procedente de Dwaraka—, y Maharaj Yudhisthir conjeturó correctamente que el Señor había partido de la Tierra. Como ya explicamos, el Señor se fue de ante nuestra vista, tal como cuando el Sol se pone, y queda fuera del alcance de nuestros ojos.

VERSO 37

yudhisthiras tat parisarpanam budhah
pure cha rast
re cha grihe tathatmani
vibha
vya lobhanirta-jihma-himsanady-
adharma-chakram gamana
ya paryadhat

TRADUCCIÓN

Maharaj Yudhisthir fue lo suficientemente inteligente como para percatarse de la influencia de la era de Kali, caracterizada por una creciente avaricia, falsedad, engaño y violencia a todo lo largo de la capital, el Estado, el hogar, y entre los individuos. De modo que, muy prudentemente, se preparó para irse del hogar, y se vistió de una manera adecuada para ello.

SIGNIFICADO

A la era actual la influyen las cualidades específicas de Kali. Desde los días de la Batalla de Kuruksetra, hace unos cinco mil años, la influencia de la era de Kali empezó a manifestarse, y las Escrituras auténticas nos hacen saber que a la era de Kali le queda una existencia de 427.000 años. Los signos de Kali-yuga, como se mencionó anteriormente, es decir, la avaricia, la falsedad, la diplomacia, el engaño, el nepotismo, la violencia y demás cosas por el estilo, ya están en boga, y nadie puede imaginar lo que va a ocurrir paulatinamente con el aumento subsecuente de la influencia de Kali hasta el día de la aniquilación. Ya nos hemos enterado de que la influencia de Kali es para el ateo hombre supuestamente civilizado; aquellos que se encuentran bajo la protección del Señor, no tienen nada que temer de esta horrible era. Maharaj Yudhisthir era un gran devoto del Señor, y no había ninguna razón de que le tuviera miedo a la era de Kali, pero prefirió retirarse de la vida activa de casado y prepararse para ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios. Los Pandavas son compañeros eternos del Señor, y, en consecuencia, están más interesados en la compañía del Señor que en cualquier otra cosa. Además de esto, por ser un rey ideal, Maharaj Yudhisthir quiso retirarse para darles ejemplo a los demás. Tan pronto como haya algún joven que se encargue de los asuntos del hogar, uno debe retirarse de inmediato de la vida familiar, para elevarse hasta el estado de iluminación espiritual. Uno no debe pudrirse en el oscuro pozo de la vida hogareña hasta ser arrastrado fuera de ella por la voluntad de Yamaraj. Los políticos modernos deben aprender de Maharaj Yudhisthir a retirarse voluntariamente de la vida activa y abrirle paso a la siguiente generación. También los hombres mayores en situación de retiro deben aprender de él e irse del hogar en aras de la iluminación espiritual, antes de ser arrastrados a la fuerza para encontrar la muerte.

VERSO 38

swa-rat pautram vinayinam
atmanah susamam gunaih
toya-nivyah
 patim bhumer
abhyas
iñchad gajahvaye

TRADUCCIÓN

Después, en la capital de Hastinapur, coronó a su nieto como emperador y amo de toda la tierra bordeada por los mares, quien estaba preparado y era igualmente apto.

SIGNIFICADO

Toda la tierra bordeada por los mares se hallaba bajo el régimen del rey de Hastinapur. Maharaj Yudhisthir, formó a su nieto, Maharaj Pariksit — quien era igualmente apto—, en lo referente a la administración del Estado en términos de la obligación del rey para con los ciudadanos. Así pues, Pariksit fue subido al trono de Maharaj Yudhisthir antes de que éste partiera de vuelta a Dios. En cuanto a Maharaj Pariksit, es significativo el uso específico de la palabra vinayinam. ¿Por qué al menos hasta la época de Maharaj Pariksit, se aceptaba al rey de Hastinapur como el emperador del mundo? La única razón es que la gente del mundo era feliz en virtud de la buena administración del emperador. La felicidad de los ciudadanos se debía a la abundante producción de cosas naturales, tales como granos, frutas, leche, hierbas, piedras preciosas, minerales y todo lo que la gente necesitaba. Ellos estaban exentos incluso de todos los sufrimientos físicos, ansiedades y perturbaciones causadas por los fenómenos de la naturaleza y por otros seres vivientes. Como todo el mundo era feliz en todos los aspectos, no había ningún resentimiento, aunque a veces había batallas entre los reyes estatales por razones políticas y de supremacía. Todo el mundo era adiestrado para alcanzar la meta suprema de la vida, y, en consecuencia, la gente también estaba lo suficientemente iluminada como para no reñir por cosas insignificantes. La influencia de la era de Kali se infiltró gradualmente en las buenas cualidades tanto de los reyes como de los ciudadanos, y, por lo tanto, se desarrolló una situación tensa entre el gobernador y el gobernado; pero aun así, incluso en esta era de disparidad entre el gobernador y el gobernado, puede haber beneficio espiritual y conciencia de Dios. Ésa es una prerrogativa especial.

VERSO 39

mathurayam tatha vajram
surasena-patim tatah
pra
japatyam nirupyestim
agnin apibad isw
arah

TRADUCCIÓN

Luego, en Mathura, designo a Vajra, el hijo de Aniruddha (el nieto del Señor Krishna) como rey de Surasena. Posteriormente, Maharaj Yudhisthir celebró un sacrificio Prajapatya, y puso en su fuero interno el fuego para abandonar la vida hogareña.

SIGNIFICADO

Maharaj Yudhisthir, después de colocar a Maharaj Pariksit en el trono imperial de Hastinapur, y después de emplazar a Vajra, el bisnieto del Señor Krishna, como rey de Mathura, adoptó la orden de renuncia. El sistema de cuatro órdenes de vida y cuatro castas en función de las cualidades y el trabajo, sistema conocido como varnasrama-dharma, es el comienzo de la verdadera vida humana, y Maharaj Yudhisthir, en su carácter de protector de este sistema de actividades humanas, se retiró de la vida activa y se volvió sannyasi, entregándole la responsabilidad de la administración a un príncipe preparado, Maharaj Pariksit. El científico sistema de varnasrama-dharma divide la vida humana en cuatro clases de ocupaciones y cuatro órdenes de vida. Las cuatro órdenes de vida, es decir, brahmachari, grihastha, vanaprastha y sannyasi, deben ser seguidas por todos, sea cual fuere la ocupación que se tenga. Los políticos modernos no quieren retirarse de la vida activa, ni siquiera si están lo suficientemente entrados en años, pero Maharaj Yudhisthir, como rey ideal que era, se retiró voluntariamente de la vida administrativa activa, con el fin de prepararse para la siguiente vida. Todo el mundo debe planear su vida de manera tal, que la última etapa de ella, digamos que al menos los últimos quince o veinte años antes de morir, puedan consagrarse íntegramente al servicio devocional del Señor, para alcanzar la máxima perfección de la vida. Es verdaderamente una necedad dedicar todos los días de la vida de uno al disfrute material y a las actividades fruitivas, pues mientras la mente permanezca absorta en el trabajo fruitivo en aras del disfrute material, no hay ninguna posibilidad de salirse de la vida condicionada, o el cautiverio material. Nadie debe seguir el comportamiento suicida de hacerle caso omiso a la tarea suprema que uno tiene: alcanzar la máxima perfección de la vida, es decir, ir de vuelta a casa, de vuelta al hogar.

VERSO 40

visrijya tatra tat sarvam
dukula-valaya
dikam
nirmamo nirahanka
rah
sañchinas
esa-bandhanah

TRADUCCIÓN

Maharaj Yudhisthir se despojó de inmediato de todas las vestiduras, cinturón y adornos de la orden real, y manifestó un completo desinterés y desapego de todo.

SIGNIFICADO

Llegar a purificarse de la contaminación material es la cualidad necesaria para convertirse en uno de los asociados del Señor. Nadie puede volverse un asociado del Señor o ir de vuelta a Dios sin esa clase de purificación. Maharaj Yudhisthir, por lo tanto, para volverse puro en sentido espiritual, renunció de inmediato a su opulencia real, despojándose de su traje y vestiduras reales. El kasaya, o taparrabo azafrán característico de un sannyasi, indica que se está libre de todas las prendas materiales atractivas, y, así pues, él se cambió la ropa como era debido. Él perdió el interés en su reino y en su familia, y con ello quedó libre de toda contaminación material, o de la designación material. La gente está por lo general apegada a diversas clases de designaciones —las designaciones de familia, sociedad, país, ocupación, riqueza, posición, y muchas otras—. Mientras se está apegado a esas designaciones, a uno se le considera impuro por lo material. Los supuestos líderes de los hombres de la época moderna están apegados a la conciencia nacional, pero ellos no saben que esa falsa conciencia es también otra designación del alma condicionada por lo material; uno tiene que despojarse de esas designaciones antes de ser merecedor de ir de vuelta a Dios. La gente necia les rinde pleitesía a esos hombres que mueren en estado de conciencia nacionalista, pero he aquí el ejemplo de Maharaj Yudhisthir, un rey que se preparó para irse de este mundo sin esa clase de conciencia nacional. Y, no obstante, aún hoy en día se le recuerda, porque era un gran rey piadoso, casi del mismo nivel que la Personalidad de Dios Sri Rama. Y como la gente del mundo era gobernada por esa clase de reyes piadosos, era feliz en todos los aspectos, y a esos grandes emperadores les era muy posible gobernar el mundo.

VERSO 41

vacham juhava manasi
tat pran
a itare cha tam
mir
tyav apanam sotsargam
tam pañchatwe hy ajohavit

TRADUCCIÓN

Entonces, amalgamó todos los órganos de los sentidos con la mente, luego la mente con la vida, la vida con la respiración, su existencia total con el cuerpo de los cinco elementos, y su cuerpo con la muerte. Luego, como ser puro, quedó libre de la concepción material de la vida.

SIGNIFICADO

Maharaj Yudhisthir, al igual que su hermano Arjuna, comenzó a concentrarse, y gradualmente se libró de todo cautiverio material. Primero que todo, él concentró todas las acciones de los sentidos y las amalgamó con la mente, o, en otras palabras, dirigió la mente hacia el servicio trascendental del Señor. Él oró pidiendo que, como todas las actividades materiales las realiza la mente en función de acciones y reacciones de los sentidos materiales, y como él iba de vuelta a Dios, la mente terminara sus actividades materiales y se volviera hacia el servicio trascendental del Señor. Ya no había necesidad de actividades materiales. En realidad, las actividades de la mente no pueden ser detenidas, pues son reflejo del alma eterna, pero se puede cambiar la calidad de las actividades, haciéndolas pasar de la materia al servicio trascendental del Señor. El color material de la mente se cambia cuando uno la limpia de contaminaciones provenientes de la respiración vital, y con ello la libera de la contaminación de los reiterados nacimientos y muertes y la sitúa en el plano de la vida espiritual pura. Todo lo manifiesta el organismo temporal que es el cuerpo material, el cual es producido por la mente a la hora de la muerte, y si la mente se purifica mediante la práctica del amoroso servicio trascendental del Señor y se dedica constantemente al servicio de los pies de loto del Señor, no hay más posibilidades de que al morir produzca otro cuerpo material. En ese momento se encontrará libre de la absorción en la contaminación material. El alma pura será capaz de ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios.

VERSO 42

tritwe hutwa cha pañchatwam
tac chaikatwe ’juhon munih
sarvam a
tmany ajuhavid
brahman
y atmanam avyaye

TRADUCCIÓN

Aniquilado así dentro de las tres modalidades cualitativas de la naturaleza material el cuerpo burdo hecho de cinco elementos, fundió las cualidades en una nesciencia, y luego absorbió esa nesciencia en el ser, Brahman, que es inagotable en todas las circunstancias.

SIGNIFICADO

Todo lo que se manifiesta en el mundo material es el producto del mahat-tattwa-avyakta, y las cosas que le resultan visibles a nuestra visión material no son más que combinaciones y permutaciones de esos diversos productos materiales. Pero la entidad viviente se ve obligada a entrar en la existencia del falso disfrute de los sentidos, por olvidar su naturaleza eterna de servidora eterna del Señor, y por su falso concepto de ser un supuesto señor de la naturaleza material. Así pues, la principal causa de que a la mente la afecte lo material, la constituye una generación concomitante de energías materiales. Así se produce el cuerpo burdo hecho de cinco elementos. Maharaj Yudhisthir invirtió la acción, y fundió los cinco elementos del cuerpo en las tres modalidades de la naturaleza material. La distinción cualitativa que el cuerpo tiene de ser bueno, malo o mediocre, se extingue, y además las manifestaciones cualitativas se funden en la energía material, la cual se produce a partir de un falso sentido que tiene la entidad viviente pura. Cuando uno siente así la inclinación de convertirse en un asociado del Señor Supremo, la Personalidad de Dios, en uno de los innumerables planetas del cielo espiritual, especialmente en Goloka Vrindavan, se tiene que pensar siempre que se es diferente de la energía material; uno no tiene nada que ver con ella, y se tiene que llegar a considerar a sí mismo como espíritu puro, Brahman, cualitativamente igual que el Brahman Supremo (Parameswara). Maharaj Yudhisthir, después de repartir su reino entre Pariksit y Vajra, no creyó ser el emperador del mundo ni el cabeza de la dinastía Kuru. Este sentido de liberación de las relaciones materiales, así como también de liberación del enjaulamiento material causado por el encierro burdo y sutil, hacen que uno tenga la libertad de actuar como servidor del Señor, aun a pesar de que se encuentre en el mundo material. Esta etapa se denomina la etapa jivan-mukta, o la etapa liberada, incluso en el mundo material. Ésa es la manera de terminar la existencia material. Uno no sólo debe pensar que es Brahman, sino que también debe actuar como Brahman. Aquel que sólo se considera Brahman es un impersonalista. Y aquel que actúa como Brahman es el devoto puro.

VERSO 43

cira-vasa niraharo
baddha-van mukta-murdhajah
dars
ayann atmano rupam
jad
onmatta-pisachavat
anaveks
amano niragad
asrin
van badhiro yatha

TRADUCCIÓN

Después de eso, Maharaj Yudhisthir se vistió con ropa raída, dejó de comer comidas sólidas, enmudeció voluntariamente y se dejó el cabello suelto. Todo esto en conjunto hacía que se viera como un vagabundo o un loco sin ocupación. Él no dependía de sus hermanos para nada. Y, tal como un sordo, no oía nada.

SIGNIFICADO

Libre, pues, de todos los asuntos externos, él no tenía nada que ver con la vida imperial y el prestigio de la familia, y, para todos los fines prácticos, actuó como un vagabundo loco e inerte, y no hablaba de cuestiones materiales. Él no dependía de sus hermanos, quienes durante todo el tiempo lo habían estado ayudando. Esta etapa en que se es completamente independiente de todos se denomina también la etapa purificada de la ausencia de temor.

VERSO 44

udichim pravivesasam
gata-purvam
 mahatmabhih
hir
di brahma param dhyayan
na
varteta yato gatah

TRADUCCIÓN

Él partió entonces para el Norte, recorriendo la senda aceptada por sus antepasados y por los grandes hombres, para consagrarse por completo a pensar en la Suprema Personalidad de Dios. Y adondequiera que iba, vivía de esa manera.

SIGNIFICADO

Este verso nos hace saber que Maharaj Yudhisthir siguió los pasos de sus antepasados y de los grandes devotos del Señor. Hemos discutido en muchas ocasiones anteriores, que el sistema de varnasrama-dharma —tal como lo seguían estrictamente los habitantes del mundo, en particular aquellos que habitaban en la provincia del mundo conocida como Aryavarta— hace énfasis en la importancia de dejar las relaciones familiares en cierta etapa de la vida. La formación y la educación se impartía de esa manera, y, en consecuencia, una persona respetable tal como era Maharaj Yudhisthir, tuvo que dejar todas las relaciones familiares en aras de la autorrealización y de la ida de vuelta a Dios. Ningún rey o caballero respetable continuaba la vida familiar hasta el final, pues eso se consideraba una acción suicida y en contra de los intereses de la perfección de la vida humana. A fin de que todo el mundo se libre de todas las cargas familiares y se consagre en un cien por cien al servicio devocional del Señor Krishna, a todos se les recomienda siempre este sistema, ya que es el sendero de la autoridad. El Señor enseña en el Bhagavad-gita (18.62) que, al menos en la última etapa de la vida, uno debe volverse devoto de Él. Una sincera alma del Señor como Maharaj Yudhisthir, debe acatar esta instrucción del Señor por su propio bien.
Las palabras específicas brahma param se refieren al Señor Sri
Krishna. Esto lo corrobora Arjuna en el Bhagavad-gita (10.13), haciendo referencia a grandes autoridades, tales como Asita, Devala, Narada y Vyasa. Así pues, mientras Maharaj Yudhisthir se iba de la casa hacia el Norte, recordaba constantemente al Señor Sri Krishna en su fuero interno, siguiendo los pasos de sus antepasados, así como también de los grandes devotos de todos los tiempos.

VERSO 45

sarve tam anunirjagmur
bhra
tarah kirta-nischayah
kalina
dharma-mitrena
dirstwa spirstah praja bhuvi

TRADUCCIÓN

Los hermanos menores de Maharaj Yudhisthir observaron que la era de Kali ya había llegado a todas partes del mundo, y que los ciudadanos del reino ya estaban afectados por la práctica irreligiosa. En consecuencia, decidieron seguir los pasos de su hermano mayor.

SIGNIFICADO

Los hermanos menores de Maharaj Yudhisthir ya eran seguidores obedientes del gran Emperador, y habían sido lo suficientemente preparados como para conocer la meta última de la vida. Ellos, por lo tanto, siguieron de un modo decidido a su hermano mayor, en lo referente a prestarle servicio devocional al Señor Sri Krishna. De acuerdo con los principios sanatana-dharma, uno debe retirarse de la vida familiar al acabarse la mitad de la duración de la vida, y debe dedicarse a la autorrealización. Pero la cuestión de ocuparse no siempre está decidida. A veces, hombres retirados se sienten desconcertados en cuanto a cómo ocuparse en los últimos días de la vida. He aquí una decisión que tomaron autoridades tales como lo son los Pandavas. Todos ello se ocuparon en el cultivo favorable del servicio devocional del Señor Sri Krishna, la Suprema Personalidad de Dios. Según Swami Sridhar, dharma, artha, kama y moksa, o las actividades fruitivas, las especulaciones filosóficas y la salvación, tal como las conciben diversas personas, no son la meta última de la vida. Esas cosas más o menos las practican personas que carecen de información acerca de dicha meta. La meta última de la vida ya la indica el propio Señor en el Bhagavad-gita (18.64), y los Pandavas fueron los suficientemente inteligentes como para seguirla sin titubear.

VERSO 46

te sadhu-kirta-sarvartha
jñatwatyantikam atmanah
manasa
 dharayam asur
vaikunt
ha-charanambujam

 TRADUCCIÓN

Todos ellos habían puesto en práctica todos los principios de la religión, y, como resultado de ello, decidieron con propiedad que los pies de loto del Señor Sri Krishna son la meta suprema de todas las metas. Por consiguiente, ellos meditaron en Sus pies sin interrupción.

SIGNIFICADO

En el Bhagavad-gita (7.28), el Señor dice que únicamente aquellos que han realizado actos piadosos en vidas anteriores y se han liberado de los resultados de todos los actos impíos, pueden concentrarse en los pies de loto del Supremo Señor Sri Krishna. Los Pandavas, no sólo en esta vida sino también en sus vidas anteriores, siempre habían realizado la obra piadosa suprema, y, en consecuencia, están exentos por siempre de todas las reacciones del trabajo impío. Es muy razonable, entonces, que ellos concentraran la mente en los pies de loto del Supremo Señor Sri Krishna. De acuerdo con Sri Viswanath Chakravarti, dharma, artha, kama y moksa son cosas que aceptan las personas que no están libres de los resultados de la acción impía. Esas personas afectadas con las contaminaciones de los cuatro principios antedichos, no pueden aceptar de inmediato los pies de loto del Señor del cielo espiritual. El mundo Vaikuntha se encuentra mucho más allá del cielo material. El cielo material se encuentra bajo la dirección de Durga-devi, o la energía material del Señor, pero el mundo Vaikuntha es dirigido por la energía personal del Señor.

VERSOS 47-48

tad-dhyanodriktaya bhaktya
visuddha-dhisanah pare
tasmin na
rayana-pade
eka
nta-matayo gatim

avapur duravapam te
asadbhir vis
ayatmabhih
vidhuta-kalmasa
 sthanam
virajena
tmanaiva hi

TRADUCCIÓN

Así pues, mediante la conciencia pura producto del recuerdo devocional constante, ellos llegaron al cielo espiritual, el cual está regido por el Narayan Supremo, el Señor Krishna. Esto lo logran únicamente aquellos que, sin desviación, meditan en el único Señor Supremo. A esta morada del Señor Sri Krishna, conocida como Goloka Vrindavan, no pueden llegar las personas que están absortas en la concepción material de la vida. Pero los Pandavas, estando completamente limpios de toda contaminación material, llegaron a esa morada en sus propios cuerpos.

SIGNIFICADO

De acuerdo con Srila Jiva Goswami, una persona que esté libre de las tres modalidades de las cualidades materiales, es decir, la bondad, la pasión y la ignorancia, y que esté situada en la trascendencia, puede alcanzar la máxima perfección de la vida sin cambiar de cuerpo. Srila Sanatana Goswami dice en su Hari-bhakti-vilasa, que una persona, sea lo que fuere, puede alcanzar la perfección de un brahmana nacido por segunda vez, si se somete a las acciones disciplinarias espirituales bajo la guía de un maestro espiritual genuino, tal como un químico puede convertir el bronce en oro mediante la manipulación química. Por consiguiente, es la guía en sí lo que importa en el proceso de volverse brahmana, incluso sin cambiar de cuerpo, o para ir de vuelta a Dios sin cambiar de cuerpo. Srila Jiva Goswami señala que la palabra hi que se usa en relación con esto afirma positivamente esta verdad, y no hay duda alguna acerca de esta posición cierta. El Bhagavad-gita (14.26) también afirma esta declaración de Srila Jiva Goswami, cuando el Señor dice que todo aquel que ejecute servicio devocional de un modo sistemático y sin desviación, supera la contaminación de las tres modalidades de la naturaleza material, pudiendo así alcanzar la perfección del Brahman. Y cuando la perfección del Brahman progresa aún más en virtud de la misma ejecución del servicio devocional, no hay duda de que uno pueda llegar al planeta espiritual supremo, Goloka Vrindavan, sin cambiar de cuerpo, tal como ya lo hemos discutido en relación con el retorno del Señor a Su morada sin cambiar de cuerpo.

VERSO 49

viduro ’pi parityajya
prabhase deham atmanah
krishnavesena tac-cittah
pitir
bhih swa-ksayam yayau

TRADUCCIÓN

Vidura, mientras estaba de peregrinaje, dejó el cuerpo en Prabhasa. Como estaba absorto en el Señor Krishna, fue recibido por los ciudadanos del planeta Pitirloka, donde regresó a su puesto original.

SIGNIFICADO

La diferencia que hay entre los Pandavas y Vidura estriba en que los Pandavas son asociados eternos del Señor, la Personalidad de Dios, mientras que Vidura es uno de los semidioses administradores, quien está a cargo del planeta Pitirloka y a quien se lo conoce como Yamaraj. Los hombres le temen a Yamaraj, porque es sólo él quien les otorga el castigo a los herejes del mundo material, pero aquellos que son devotos del Señor no tienen nada que temerle. Para los devotos él es un cordial amigo, pero para los no devotos es el temor en persona. Como ya lo hemos discutido, se sabe que Yamaraj fue maldecido por Manduka Muni de manera que se degradara hasta la posición de un sudra, y, por consiguiente, Vidura era una encarnación de Yamaraj. En su carácter de servidor eterno del Señor, él exhibió sus actividades devocionales muy ardientemente, y llevó la vida de un hombre piadoso; tanto, que un hombre tan materialista como lo era Dhritarashtra también obtuvo la salvación gracias a su instrucción. Así que, en virtud de sus actividades piadosas en el ámbito del servicio devocional del Señor, fue capaz de recordar siempre los pies de loto del Señor, y de ese modo se limpió de toda la contaminación de una vida de linaje sudra. Al final fue recibido de nuevo por los ciudadanos de Pitirloka, y emplazado en su posición original. Los semidioses también son asociados del Señor, pero asociados que no están en contacto personal con Él, mientras que los asociados directos del Señor sí lo están. El Señor y Sus asociados personales se encarnan en muchos universos incesantemente. El Señor lo recuerda todo, mientras que los asociados lo olvidan, debido a que son minúsculas partes integrales del Señor; por el hecho de ser infinitesimales, son propensos a olvidar esos incidentes. Eso se corrobora en el Bhagavad- gita (4.5).

VERSO 50

draupadi cha tadajñaya
patina
m anapeksatam
va
sudeve bhagavati
hy eka
nta-matir apa tam

TRADUCCIÓN

Draupadi también vio que sus esposos, sin preocuparse por ella, se estaban yendo del hogar. Ella sabía mucho acerca del Señor Vasudev, Krishna, la Personalidad de Dios. Tanto ella como Subhadra se absorbieron en pensamientos acerca de Krishna, y lograron los mismos resultados que sus esposos.

SIGNIFICADO

Cuando uno está conduciendo un avión, no se puede ocupar de otros aviones. Cada cual tiene que preocuparse de su propio avión. Y si hay algún peligro, ningún avión puede ayudar a otro. De la misma manera, al final de la vida, cuando uno tiene que ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios, todo el mundo tiene que valerse por sí mismo sin la ayuda de nadie. La ayuda se ofrece, sin embargo, en tierra, antes de volar por los aires. Así mismo, el maestro espiritual, el padre, la madre, los parientes, el esposo, y otros, pueden todos prestar ayuda durante la vida de uno, pero, mientras se está cruzando el mar, uno tiene que valerse por sí solo y utilizar las instrucciones que se recibieron con anterioridad. Draupadi tenía cinco esposos, y ninguno le pidió que lo acompañara; Draupadi tuvo que valerse por sí misma, sin esperar que sus grandes esposos se ocuparan de ella. Y como ella ya estaba adiestrada, de inmediato se puso a concentrarse en los pies de loto del Señor Vasudev, Krishna, la Personalidad de Dios. Las esposas también obtuvieron de la misma manera el mismo resultado que sus esposos; es decir llegaron al destino, a Dios, sin cambiar de cuerpo. Srila Viswanath Chakravarti Thakur indica que tanto Draupadi como Subhadra —aunque el nombre de esta última no se menciona aquí— obtuvieron el mismo resultado. Ninguna de ellas tuvo que abandonar el cuerpo.

VERSO 51

yah sraddhayaitad bhagavat-priyanam
pandoh sutanam iti samprayanam
sirnoty alam swastyayanam pavitram
labdhwa
 harau bhaktim upaiti siddhim

TRADUCCIÓN

El tema de la partida de los hijos de Pandu para la última meta de la vida, de vuelta a Dios, es totalmente auspicioso y muy puro. Por lo tanto, todo aquel que oiga esta narración con fe devocional se gana sin duda un lugar en el servicio devocional del Señor, la máxima perfección de la vida.

SIGNIFICADO

El Srimad-Bhagavatam es una narración acerca de la Personalidad de Dios, y acerca de los devotos del Señor tales como los Pandavas. La narración acerca de la Personalidad de Dios y Sus devotos es absoluta en sí misma, y, en consecuencia, oírla con una actitud devocional es asociarse con el Señor y los constantes compañeros del Señor. Mediante el proceso de oír el Srimad-Bhagavatam uno puede lograr sin falta la máxima perfección de la vida, es decir, ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios.


Así terminan los significados de Bhaktivedanta, del Decimoquinto Capítulo, Primer Canto, del Srimad-Bha
gavatam, titulado: “Los Pandavas se retiran oportunamente”. 

Posted in Spanish section | Leave a comment

MAHABHARATA

IV KRISHNA MALDICE A ASWATTHAMA

En la corte de los kurus, Dhritarashtra se encontraba sumido en total consternación, no podía soportar el inmenso dolor que le había causado la muerte de todos sus hijos. Sanjay y Vidura trataban por todos los medios de hacerle entender que tenía que armarse de valor y sobreponerse, y también trataban de hacerle ver que este final ya había sido predicho desde hacía mucho tiempo. Sanjay, tan extrovertido como siempre, le dijo al rey que era a él mismo a quien tenía que culpar por aquella horrible calamidad. El rey no se sintió ofendido por sus palabras, era humilde. Admitió que todo había sido por su culpa. Vidura sentía mucha pena de su hermano, que había sido tan insensato como ineficaz y nuevamente trató de explicarle los secretos del nacimiento y la muerte, y el hecho de que el alma es indestructible. Finalmente, Vyasa vino e hizo que el rey se repusiera y fuera al campo de batalla. Ahora que la guerra había terminado, los cadáveres tenían que ser retirados del campo de batalla para ser incinerados. También se habían de realizar los obligados ritos funerarios, por lo que aquella desagradable visita al campo de batalla se hacía ineludible.
Todas las mujeres del palacio y todas las mujeres de la ciudad iban andando junto al rey ciego para ver a sus seres queridos que habían perecido en el campo de Kurukshetra. Mujeres que jamás habían visto el sol, en aquel día andaban por las calles de la ciudad con su rostro cubierto de lágrimas y su pelo suelto. Vidura entonces se acordó del día en que los pandavas abandonaron Hastinapur, se acordó de la forma en que Draypadi profetizó aquella escena cuando andando se alejaba de la ciudad igual que en ese día lo hacían todas aquellas mujeres. De eso hacía catorce años. Los brahmanas iban delante del rey recitando los santos himnos de Rudra, igual que Dhaumya lo había hecho en aquel día memorable, catorce años atrás. Todo se había hecho realidad. La justicia divina estaba saldando cuentas con el rey y con su pecaminosa corte. Vidura, sin pronunciar palabra alguna, caminaba junto con todos en total silencio.
Por el camino se encontraron con Kripa, Kritavarma y Aswatthama, los únicos sobrevivientes del ejército de los kurus. Inmediatamente fueron hacia el rey y la reina dirigiéndoles palabras de consuelo y luego les contaron la masacre que habían realizado en el campamento de los pandavas. Kripa dijo:
Tenemos miedo de los pandavas, nos están buscando. No nos atrevemos a quedarnos aquí por más tiempo, tenemos que despedirnos de vosotros.
Y se alejaron de allí los tres juntos, y cuando habían recorrido cierta distancia, se despidieron abrazándose y se separaron. Kripa se fue a Hastinapur, Kritavarma se volvió a Dwaraka y Aswatthama se fue a las orillas del Ganges para refugiarse en la ermita de Vyasa. Y fue allí donde finalmente Bhima encontró a Aswatthama escondiéndose detrás de Vyasa, el cual estaba a la orilla del río Ganges. Bhima tensó su arco y desafó a Aswatthama a que luchara con él. Inmediatamente Krishna y Arjuna llegaron rápido como el viento al lugar donde se encontraba Bhima. Aswatthama le sonrió a Bhima con una expresión poco usual. Su cara había perdido todo el brillo que en ella solía reflejarse, ahora parecía un carnicero que mata animales para venderlos. Su cara estaba tan pálida como la de un cadáver, el brillo con que solía resplandecer la cara del hijo de Drona, se había disipado por completo. Su expresión era ruda y cruel.y lanzando una sonrisa siniestra arrancó con su mano un puñado de hierba e invocó el gran astra llamado brahmasirsha, lanzándolo sobre Bhima y Arjuna con estas palabras: Que el mundo se quede sin Pandavas.
Del haz de hierbas que sostenía en su mano comenzaron a salir despedidas densas humaredas, lanzando a continuación llamas terribles que se dirigían en dirección a Bhima y Arjuna con tremenda furia y rapidez. Las sospechas de Krishna se estaban cumpliendo, por lo que, mientras Aswatthama invocaba el astra, Krishna acercándose a Arjuna le dijo:
¡Arjuna! ¡Arjuna! Date cuenta de lo que está haciendo, está invocando el brahmasirshastra. Tú también sabes cómo hacerlo, tu guru te enseñó las palabras mágicas para su invocación. ¿No te acuerdas? Fue después de que mataras al cocodrilo que estaba acosándole en el río; tienes que lanzar el astra inmediatamente para contrarrestar al de Aswatthama, si quieres salvar tu vida y la de tus hermanos: ¡rápido hazlo! ¡el astra ya viene en camino!
Arjuna, con la rapidez del pensamiento, invocó el mismo astra lanzándolo también. Las dos llamas surcaban el cielo sedientas de destrucción. El mundo se estremecía ante el poder de los astras, los océanos hacían retroceder sus orillas y las montañas temblaban como briznas de algodón atrapadas en un vendaval. Los dos risis, Vyasa y Narada, se interpusieron entre los dos astras para impedir la colisión, si chocaban entre ellos el mundo entero sería destruido. Así que detuvieron los dos astras en el aire con sus manos: tal era el poder que habían adquirido debido a sus prácticas de austeridades. Y dijeron:
Este es el astra que jamás debería usarse en la tierra, hay que hacer que retrocedan reinvocándolos inmediatamente.
Arjuna dijo:
He lanzado este astra para contrarrestar el de Aswatthama, no tenía ninguna intención de causarle daño a este mundo, con todo respeto os obedeceré.
E inmediatamente reinvocó el astra para que volviera. No era fácil hacer retroceder a aquel astra, para ello, el que lo invocó debía ser un hombre que hubiera practicado severas austeridades, por eso Arjuna pudo hacerlo. Pero Aswatthama no lo lograba, no conseguía que retrocediese porque ya había perdido su pureza, era un asesino a sangra fría y el astra no le obedecía. Aswatthama estaba aterrorizado por la magnitud de sus pecados y cayendo a los pies de los dos risis les dijo:
Soy un gran pecador y este astra está contra mí, no me obedece, no sé que puedo hacer. Estaba loco de ira contra los pandavas cuando invoqué el astra y dije: Que no haya más pandavas sobre la tierra. Pero ahora me siento desamparado, no sé qué le va a pasar al mundo. Por favor, protegedme, salvadme de la ira de este astra.
Los dos risis le dijeron:
Has cometido un acto vil. Si este astra es detenido con la ayuda de otro astra aún más poderoso, como por ejemplo el brahmastra, la tierra donde sucede el encuentro se quedará sin lluvia durante doce años. Esa es la razón por la que Arjuna no ha usado este tipo de armas. Tú, sin embargo, odias a una persona tan justa como él y quieres destruir a los hijos de Pandu. Piensa en ellos con cariño y haz retroceder el astra, y para compensar esta injuria, quítate la joya de la cabeza y dásela a los pandavas.
A Aswatthama no le gustó aquello y dijo:
Esta joya es una gema muy valiosa. Protegerá al que la lleve contra todo tipo de armas, enfermedades y hambre, no puedo separarme de ella, y en cuanto a este astra, lo he dirigido contra los pandavas y no puedo hacerlo regresar. Si han de sobrevivir, he de dirigirlo contra los vientres de todas las mujeres de su familia, de esa forma el astra hará que el mundo se quede sin pandavas.
Y el astra fue dirigido para que matase a todos los hijos de los pandavas que aún no habían nacido, haciéndolo entrar en el vientre de Uttara que estaba a punto de dar a luz al hijo de Abhimanyu.
Krishna estaba muy enojado con Aswatthama, nunca antes lo había estado tanto, le dijo:
Aswatthama, eres la más corrupta de las criaturas que han nacido. Dices que aniquilarás al hijo de Abhimanyu, pero yo le daré vida a ese niño y tú le verás. Y en cuanto a ti, estás condenado a vivir para siempre, vagarás solo sobre la superficie de la tierra sin un solo compañero, sin nadie que te dirija una palabra de cariño. Verás a ese niño gobernar el mundo después de haber sido elevado al trono de los pauravas; gobernará el mundo durante sesenta años. Con tus propios ojos lo verás.
A continuación le fue arrebatada la gema que llevaba en la cabeza, tras lo cual Aswatthama abandonó el lugar alejándose a solas hacia el largo y ancho mundo, condenado a vivir eternamente.
Después de despedir a Aswatthama de aquella forma, Bhima fue corriendo con la gema en la mano a donde se encontraba Draypadi y se la dio. Luego Krishna les contó todo lo que había sucedido y Draypadi ya se tranquilizó, reponiéndose poco a poco de su pena después de saber que el asesino había sido castigado. Ella misma le dio la gema a Yudhisthir y le dijo que sólo un rey como él era digno de llevarla, y nadie más. Yudhisthir la aceptó para complacer a Darypadi.

V LA FURIA DE GANDHARI

Los pandavas partieron hacia Hastinapur. No habían visto aquella ciudad desde hacía catorce años, pero ahora volvían como los gobernantes del reino, siendo Yudhisthir su rey. Pero toda su felicidad había sido destruida por Aswatthama el cual había vengado la muerte de Duryodhan. Todos estaban tristes, y así transcurría la procesión de los pandavas camino de Hastinapur. Satyaki y Krishna cuidaban de todos. Más tarde se enteraron de que Dhritarashtra junto con todas las mujeres del palacio y las mujeres de la ciudad, iban camino del campo de batalla, por lo que cambiaron de rumbo y también se dirigieron hacia allí para reunirse con ellas. Los pandavas se encontraron con las mujeres en el campo de Kurukshetra, siendo sus lamentaciones los saludos de bienvenida. Yudhisthir fue directo hacia Dhritarashtra y se postró a sus pies, luego se presentó a sí mismo y a sus hermanos. Dhritarashtra le recibió dándole un abrazo de falso afecto, pues no cesaba de pensar que los pandavas eran la causa de la muerte de sus hijos, no podía recibirles con afecto, no obstante, era muy hábil en mantener la apariencia ante otros, así que le dio la bienvenida a Yudhisthir con palabras amables aunque su corazón estaba lleno de odio hacia Bhima. Si hubiera podido le habría calcinado con la mirada, pero aún así, Dhritarashtra extendió sus brazos hacia Bhima invitándole a abrazarse con él. Bhima ya se dirigía hacia el rey cuando Krishna le detuvo haciéndole señas. Krishna fue corriendo al gimnasio y rápidamente trajo la estatua de acero de Bhima con la que Duryodhan solía entrenarse diariamente en sus prácticas de lucha con maza y la puso frente a Dhritarashtra. El anciano rey la rodeó con sus brazos y en el momento en que la abrazaba se acordó de que tenía entre sus brazos al que había matado a todos sus hijos:  sus brazos se aferraron fuertemente a la imagen de acero y comenzaron a estrecharse más y más en un fuertísimo apretón hasta que la imagen quedó aplastada, cediendo ante la fuerza de los poderosos brazos del rey. Bhima contemplaba la escena con ojos horrorizados. El cuerpo del rey se humedeció con su propia sangre y su pecho quedó completamente rojo, desvaneciéndose después por el esfuerzo que había realizado, su cuerpo cayó al suelo a plomo. Sanjay le reanimó, y entonces el rey se dio cuenta de la gravedad del crimen que había cometido; lamentándose por ello entre sollozos, decía:
En un arrebato de ira he matado a Bhima, el hijo de mi propio hermano. He matado a ese muchacho.
Krishna se dio cuenta entonces de que toda su ira y su furia se habían disipado ya, y acercándose al rey le dijo:
Yo sabía lo enfadado que estabas con Bhima; pero, mi señor, no ha sido a Bhima a quien has estrujado, sino a una imagen suya hecha de acero, que usaba Duryodhan para sus prácticas con la maza. Fui yo quien la puso delante de ti. Y ahora que ya has descargado todo tu odio sobre esa imagen, es justo que muestres tu afecto a los hijos de tu propio hermano. Por favor, establece tu mente en la justicia y haz con ellos lo que es debido, ellos también están tristes por los resultados de esta guerra. Por favor, confórtales y sé un padre para ellos, por lo menos ahora.
Bhima se acercó a él y el rey le abrazó cálidamente, haciendo luego lo mismo con Arjuna, Nakul y por último con Shadev. Los pandavas exhalaron un suspiro de alivio.
Pero aún no habían pasado lo peor, tenían que encontrarse con Gandhari, ella estaba muy enojada con ellos y había decidido maldecirles. Adivinando sus pensamientos, Vyasa acudió presuroso a su lado y le dijo:
Gandhari, hija mía, sé lo que estás pensando y no es justo. Movida por el afecto que sientes hacia tus hijos estás concibiendo en tu mente pensamientos pecaminosos; cálmate y perdónales. Cuando Duryodhan partía hacia el campo de batalla vino a donde tú estabas para despedirse de ti y te dijo: Madre, di que tendré éxito, si lo dices, con toda seguridad ganaré la guerra; dilo, madre. Pero tú le respondiste: Donde está el Dharma, estará la victoria. Gandhari, tú sabías que él no iba a ganar, sabías que su causa no era justa. Ahora es algo impropio deshacer todo el bien que hasta ahora has hecho. Tú has sido la más paciente de todas las mujeres; debes abandonar esa ira que ahora te posee. Los pandavas no merecen eso.
Gandhari le esuchaba en silencio y cuando acabó dijo:
Padre, no estoy enfadada. Mi mente ha estado fuera de control por unos momentos debido a la muerte de mis hijos. Pero yo no estoy enfadada con los Pandavas por haber luchado en esta guerra, porque han hecho lo que era justo. Fue mi hijo quien quiso la guerra y ellos tuvieron que luchar, bien lo sé. Pero eso no es lo que me mantiene enojada, es algo más personal; es el hecho de que Bhima se bebiera la sangre de su primo hermano, además mató a mi Duryodhan valiéndose de medios injustos, esto es lo que motiva mi enfado. Movido por su amor por el reino, Bhima ha jugado sucio con mis hijos, eso es lo que me hace arder de furia.
Tras oírle decir esto, Bhima se acercó a ella hablándole en un tono muy suave y dulce, lo cual le divertía mucho a Krishna. Le dijo:
Madre, cometí un acto injusto durante mi lucha con Duryodhan, lo admito, de otra forma no hubiera sido posible matarle. Tuve que hacerlo para protegerme de él. Tienes que perdonarme por esta falta que he cometido, no había guerrero alguno en los tres mundos que se pudiera comparar con tu hijo. Jamás le hubiera podido batir en una lucha en toda regla, ni siquiera el mismo Indra. Pero Duryodhan era un pecador, nos maltrató durante años y muy en contra de su voluntad, Yudhisthir se vio obligado a luchar en esta guerra. Y en cuanto al hecho de que le rompiera los muslos, había una razón para ello: hace mucho tiempo pronuncié el juramento de que lo haría. Estoy seguro de que si lo hubiera hecho en el que él estaba insultando a Draypadi, tú no te hubieras enojado conmigo, incluso habrías dicho que era justo que lo hiciera. Pero en aquella ocasión fui detenido por mi hermano y tuve que esperar todos estos años para cumplir mi juramento.
Gandhari le dijo:
Bhima, has elogiado a mi Duryodhan diciendo que era el mejor guerrero de los tres mundos; te perdonaré por eso. Pero ¿qué me dices del hecho de haberte bebido la sangre de mi hijo Dussasana? Te has bebido la sangre de tu hermano. ¡ Eso ha sido algo cruel! ¿Qué tienes que alegar en cuanto a eso?
Bhima dijo:
Madre, ciertamente eso ha sido un acto cruel, pero en un momento de pasión juré que iba a hacerlo. De todos es bien sabido que soy muy impetuoso, debes perdonarme por eso. Lo hice porque había jurado que iba a hacerlo. Pero no me tragué ni una sola gota de la sangre de mi hermano, no pasó más allá de mis labios y mis dientes. Radheya lo sabía. Lo hice sólo por cumplir mi juramento, y ya se que es un acto inhumano. Madre, te pido con toda humildad que me perdones.
Gandhari se tranquilizó al escuchar las dulces y arrepentidas palabras de Bhima, Krishna hacía esfuerzos para contener su risa al ver a aquel nuevo Bhima, tan humilde y arrepentido.
Gandhari giró entonces su rostro enfurecido hacia Yudhisthir y dijo:
¿Dónde está ese rey?
Escuchando su tono de voz, Yudhisthir se dio cuenta inmediatamente de lo enfadada que estaba con él, se acercó hacia ella con las palmas de sus manos unidas y se presentó diciendo:
Aquí estoy, madre, el asesino de tus hijos. Merezco tus maldiciones pues he sido la causa de la destrucción del mundo entero. Aquí me tienes a la espera de tu maldición, la merezco.
Haciendo un gran esfuerzo, Gandhari se acordó de lo que le había dicho Vyasa. Ella llevaba sus ojos ocultos detrás de un pañuelo de seda que llevaba atado. Y haciendo un supremo esfuerzo por controlar el odio que estaba surgiendo dentro de ella, giró su cara hacia otra dirección, jadeaba como una serpiente, pero al final logró sobreponerse, controlándose a sí misma. La justicia había ganado en el conflicto entre el amor por su hijo y el Dharma; la gran Gandhari les perdonó a todos. Pero cuando estaba girando su cabeza, sus ojos, aunque escondidos detrás del pañuelo de seda, pudieron avistar las uñas de las manos de Yudhisthir que estaba postrado ante ella a sus pies, y su mirada furiosa se detuvo por un momento en sus uñas. Se dice que en ese mismo momento las uñas de Yudhisthir se pusieron moradas y perdieron todo su brillo. Así de grande era el poder de Gandhari. Al ver aquello, Arjuna fue corriendo a esconderse detrás de Krishna, el cual se reía silenciosamente al ver el terror que aquella mujer causaba en el corazón de Arjuna, famoso en el mundo entero por el nombre de Jishnu. Krishna le susurró aquel nombre al oído y se divertía viendo cómo se enrojecían las mejillas de Arjuna.

VI GANDHARI MALDICE A KRISHNA

La ira de Gandhari pasó sobre sus cabezas, como lo hubiera hecho el narayanastra. Pero la humildad de los pandavas logró pacificarla; ella les mostró un afecto genuino y les dio la bienvenida a sus brazos.
Los Pandavas se encontraron con Kunti, su madre. Habían pasado catorce años separados. Kunti les abrazó a todos una y otra vez pasando sus dedos cariñosos por las cicatrices y heridas que habían sufrido durante la guerra. Derramaba lágrimas de gozo de sólo pensar que habían sobrevivido a la gran guerra. Luego, cogiendo a la desdichada Draypadi entre sus brazos, trató de confortarla y Draypadi, llorando le dijo:
Madre, todos tus nietos han muerto. Abhimanyu ha muerto y todos mis hijos también. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que les viste, pero ya no les volverás a ver jamás. ¿De que sirve esta victoria y este reino? ¡yo ya no tengo hijos! Sollozaba sobre el pecho de Kunti, la cual trataba de consolarla con palabras cariñosas.
Todos seguían al rey y a Gandhari hacia el campo de batalla. Gandhari, dirigiéndose a Draypadi, le dijo:
Piensa en lo que yo he perdido, hija mía, y consuélate. Todo esto es obra del destino. Este es el final del mundo; Vidura lo profetizó hace ya mucho tiempo y Krishna nos lo avisó cuando vino a Hastinapur. Pero cuando un hombre es empujado por el destino, se vuelve sordo y ciego. Esto tenía que suceder y no vale de nada que nos lamentemos por el pasado. Mi querida hija, no te apenes por tus hijos; ellos han alcanzado el cielo. Yo, al igual que tú, también he perdido a todos mis hijos; no sé quién debería consolar a quién. La destrucción de toda esta raza se ha debido a mí.
Todos juntos andaban hacia el campo de batalla. Gandhari podía verlo todo con el ojo de su mente, a ella se le había concedido ese don debido a sus severas penitencias; incluso antes de llegar podía ver la nauseabunda escena que se iban a encontrar. Vio a las esposas y a las madres de los guerreros caer sobre los cuerpos sin vida de sus seres queridos, llorando lágrimas amargas. Dhritarashtra iba un poco más adelante y Gandhari se acercó a Krishna y le hizo ver los cuerpos sin vida de sus hijos y junto a ellos sus esposas lamentando la muerte de sus señores; aquellas escenas eran desgarradoras.
Gandhari se dirigió al lugar donde yacía Duryodhan y se desvaneció. Luego recobró la conciencia y comenzó a llorar amargamente sobre el cuerpo de su hijo; suavizó su tersa ceja y soltó sus rizos que estaban enmarañados con la sangre seca. Krishna permanecía de pie a su lado sin decir nada, escuchaba sus lamentaciones y las de la esposa de Duryodhan. La esposa estaba destrozada por la muerte de su señor y la de su hijo. Gandhari le mostró todas aquellas escenas. También le hizo ver a Uttara, la esposa de Abhimanyu, llorando sobre el cuerpo inerte de su señor. Tan sólo hacía seis meses que se habían casado y ahora estaba muerto. También le mostró la esposa de Radheya lamentando su muerte y cómo las esposas de Salya lloraban la muerte de su señor. La escena era más horrible de lo que podían haber imaginado. Gandhari vio todo aquello antes de que sucediera.
De repente, Gandhari se inflamó de ira y girándose hacia Krishna, le dijo:
Krishna, todo esto es el resultado de tu indiferencia. Estoy segura de que lo podías haber impedido si tú hubieras querido. Tú podías haber impedido la furia entre los kurus y los pandavas. Si hubieras sido imparcial con los dos bandos, si lo hubieras intentado podías haber impedido este aniquilamiento colectivo. Krishna, si es cierto que he hecho severísimas penitencias  y que de ellas he adquirido algún poder voy a usarlo todo ahora para maldecirte por la ruina que has causado a la casa de los kurus: yo te maldigo, porque por tu indiferencia, los kurus y los pandavas se vieron obligados a destruirse entre ellos. Igual que la enemistad entre estos primos ha causado la destrucción de nuestra familia, dentro de treinta años a partir de hoy, tu familia, la familia de los vrishnis, será completamente destruida matándose entre ellos mismos. Las mujeres de tu familia llorarán igual que estas mujeres lloran hoy: ésta es la maldición de Gandhari.
Krishna, mirándola con la más dulce de sus sonrisas, le dijo:
Madre, yo sé que yo soy la única persona capaz de destruir completamente la casa de los vrishnis, pues son indestructibles; sólo pueden destruirse ellos mismos, sólo un vrishni puede matar a otro vrishni. Nadie más, ni siquiera los dioses pueden matarlos. Tienen que morir matándose entre ellos. Me alegro de que tu maldición haya resuelto este problema por mí. Si no me hubieras maldecido los hubiera tenido que aniquilar yo mismo. Me siento afortunado de poder disponer de tu cooperación en la extinción de la casa de los vrishnis; en realidad, nos has bendecido. También me alegro de que tu ira haya encontrado de este modo una salida; ya no puedes seguir enojada con Yudhisthir. Estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por los pandavas. Si la casa a la que pertenezco ha de morir para que ellos vivan, lo acepto más que contento. De nuevo te digo, madre, que los pandavas significan para mí más que mi propia vida.
Los pandavas habían escuchado la maldición de Gandhari. Ellos ya habían pasado por la terrible experiencia de matar a sus primos y estaban horrorizados al escuchar que el mismo destino amenazaba ahora la casa de los vrishnis. Pero Krishna lo estaba aceptando todo con una sonrisa, y lo hacía sólo para que ellos pudieran vivir; los pandavas se sentían humillados en presencia de tanto amor.
Krishna, hablándole mentalmente a Gandhari, le dijo:
Haz resurgir tu amor por el Dharma, madre; esta tristeza no es buena para ti. No obstante, es bueno que sepas que lo que ha sucedido se debe a ti y no a mí. Querías demasiado a tu hijo Duryodhan. Su orgullo debió ser frenado desde sus primeros brotes. Tú ya conocías a tu hermano Sakuni; no debiste permitirle que entrara en tu casa, fuiste tú la indiferente y no yo. Duryodhan fue inducido y animado a volcarse en el pecado, y todos los ancianos de la corte y tú misma contemplaban con indiferencia cómo maltrataba a los pandavas. Tú eres la responsable de todo estoy, sin embargo, tratas de cargar tu indiferencia sobre mis hombros. Tú estabas allí cuando yo fui a Hastinapur, tú sabes cuánto hice por intentar convencer a Duryodhan de que renunciase a su odio hacia los pandavas, sin embargo, me acusas a mí de mostrarme indiferente: no tienes derecho a hacerlo, tú conocías lo que se tramaba con lo de la casa de cera, te podías haber tomado el trabajo de detener a tu hijo antes de que cometiese aquel pecado. Tú y tu marido arruinasteis a Duryodhan, y ahora que el mundo ha sido destruido por su culpa, tratas de echarme la culpa a mí.
Querías demasiado a tu hijo y eso nubla tu visión. Es a Dhritarashtra a quien debes culpar por esto. Y tú, una mujer tan buena y tan justa, has permitido que esta injusticia floreciera ante tus propios ojos: no es justo que me culpes a mí por ello. En verdad, no siento lástima por la muerte de los kurus, han gozado más de lo que merecían. Tu hijo, por sus viles acciones, merecía el peor de los infiernos; incluso ya estando a punto de morir hizo su última vileza a los Pandavas; sin embargo, se las ha arreglado para alcanzar el cielo. Pero en cierta forma me alegro porque eso te consolará. Ha ido a los cielos debido a tu bondad y a tus penitencias; no debes lamentarte por la muerte de tus hijos porque ahora están con los dioses. Madre, deja ese dolor a un lado.
Incluso ahora cuando en tu visión contemplaste a tu hijo, y me dijiste: Duryodhan vino a mí, justo antes de partir para la guerra y con sus manos juntas frente a mí, me dijo: Tienes que desearme el éxito en esta batalla entre primos, si lo haces estoy seguro de que ganaré, tú sabías que había provocado una guerra que no era natural, y le dijiste: Hijo mío, donde esté el Dharma, está la victoria. Estás emprendiendo una guerra injusta, no puedes ganar, pero yo te bendigo. Lo que sí te puedo decir es que lucharás con toda tu gloria y alcanzarás los cielos; no puedes ganar, pero tendrás una muerte gloriosa. Hace un momento me mostraste eso. Y cuando le dijiste eso a tu hijo no sentiste ninguna pena, porque eres una mujer justa. Pero debido a la emoción que te produce este dolor que ahora sientes, te olvidas del Dharma y tratas de echarme a mí la culpa. No me hubiera sorprendido nada el que tu marido me hubiera dicho algo así; pero tú, madre, eres diferente. Tú puedes enfrentarte a la verdad. Vamos, deshazte de esa pena.
Gandhari quedó muda después de haber escuchado a Krishna.

Posted in Spanish section | Leave a comment

Gaudiya Kanthahara

PRAMANA-TATTVA

Srimad-Bhagavatam Describes the Four Kinds of Evidence.

Appendix 1
srutih pratyaksamaitihyam anumanam catusthayam
pramanesvana-vasthanad vikalpat sa virajyate

There are four kinds of evidence by which reality may be known: revelation, perception, history and hearsay and inference. (Bhag. 11.19.17)

Manu-samhita Describes Three Kinds of Evidence.

Appendix 2
pratyaksas-canumananca sastranca vividhagamam
trayam suviditam karyam dharma-suddhim-abhisata

If one wants to understand what is reality, one must consider the three kinds of evidence: Vedic evidence, perception, and inference. (Manu 12.105)

The Ancient Vaisnava Madhva Muni Explains the Three Kinds of Evidence.

Appendix 3
pratyakse 'ntarbhaved yasmad-atithyam tena desikah
pramanam trividham prakhyat tatra mukhya srutir-bhavet

Since hearsay is included in perception, Madhvacarya has said that the means of proper knowledge are three, among which sruti, or revelation, is the highest. (Prameya-ratnavali 9.2)

Divine Sound is the Best Evidence for Understanding Reality

Appendix 4
yadyapi pratyaksanumana-sabdaryopamanarthapattyabhava-
sambhavaitihya-cesthakhyani dasa pramanani viditani, tathapi bhrama-
pramada-vipralipsa-karanapatava-dosa-rahitavacanatmakah sabda eva mulam pramanam

If one carefully examines the ten kinds of evidence, namely pratyaksa, anumana, arya, upamana, arthapatti, abhava, sambhava, aithihya, and centha, one will find that all of them are contaminated with the four defects of material life: cheating, imperfect senses, illusion, and mistakes. Therefore of all of these, revelation, sruti, is considered to be superior for it is above the four defects. Sruti is, therefore, the root of all evidence. (Tattva-Sandarbha, Sarva-samvadini)

Appendix 5
pramanera madhye sruti-pramana pradhana
sruti ye mukhyartha kahe, sei se pramana
jivera asthi-vistha dui sankha-gomaya
sruti-vakye sei dui mahapavitra haya
svatah-pramana veda satya yei kaya
"laksana" karile svatah-pramanya-hani haya

[Caitanya Mahaprabhu said] Although there is other evidence, the evidence given in the Vedic version must be taken as foremost. Vedic versions understood directly are first-class evidence. Conchshells and cow dung are nothing but the bones and the stool of certain living entities, but according to the Vedic version they are both considered very pure.
The Vedic statements are self-evident. Whatever they state must be accepted. If we interpret according to our own imagination, the authority of the Vedas is immediately lost. (
Cc. Madhya 6.135-137) 

Posted in Harikatha | Leave a comment

THE MAHABHARATA

SECTION LIII

"Dhritrashtra said,–Thou art my eldest son and born also of my eldest wife. Therefore, O son, be not jealous of the Pandavas. He that is jealous is always unhappy and suffereth the pangs of death. O bull of the Bharata race, Yudhishthira knoweth not deception, possesseth wealth equal unto thine, hath thy friends for his, and is not jealous of thee. Why shouldst thou, therefore, be jealous of him? O king, in respect of friends and allies thou art equal unto Yudhishthira. Why shouldst thou, therefore, covet, from folly, the property of thy brother? Be not so. Cease to be jealous. Do not grieve. O bull of the Bharata race, it thou covetest the dignity attaching to the performance of a sacrifice, let the priests arrange for thee the great sacrifice, called the Saptatantu. The kings of the earth will then, cheerfully and with great respect, bring for thee also much wealth and gems and ornaments. O child, coveting other's possessions is exceedingly mean. He, on the other hand, enjoyeth happiness, who is content with his own being engaged in the practices of his own order. Never striving to obtain the wealth of others, persevering in one's own affairs, and protecting what hath been earned,–these are the indications of true greatness. He that is unmoved in calamity, skilled in his own business, ever exerting vigilant and humble, always beholdeth prosperity. The sons of Pandu are as thy arms. Do not lop off those arms of thine. Plunge not into internal dissensions for the sake of that wealth of thy brothers. O king, be not jealous of the sons of Pandu. Thy wealth is equal unto that of thy brothers in his entirety. There is great sin in quarrelling with friends. They that are thy grandsires are theirs also. Give away in charity on occasions of sacrifices, gratify every dear object of thy desire, disport in the company of women freely, and enjoy thou peace.'"

SECTION LIV

"Duryodhana said,–'He that is devoid of intellect but hath merely heard of many things, can scarcely understand the real import of the scriptures, like the spoon that hath no perception of the taste of the soup it toucheth. Thou knowest everything, but yet confoundest me. Like a boat fastened to another, thou and I are tied to each other. Art thou unmindful of thy own interests? Or, dost thou entertain hostile feeling towards me? These thy sons and allies are doomed to destruction, inasmuch as they have thee for their ruler, for thou describest as attainable in the future what is to be done at the present moment. He often trippeth whose guide acts under the instructions of others. How then can his followers expect to come across a right path? O king, thou art of mature wisdom; thou hast the opportunity to listen to the words of old, and thy senses also are under thy control. It behoveth thee not to confound us who are ready to seek our own interests. Vrihaspati hath said that the usage of kings are different from those of common people. Therefore kings should always attend to their own interests with vigilance. The attainment of success is the sole criterion that should guide the conduct of a Kshatriya. Whether, therefore, the means is virtuous or sinful, what scruples can there be in the duties of one's own order? He that is desirous of snatching the blazing prosperity of his foe, should, O bull of the Bharata race, bring every direction under his subjection like the charioteer taming the steeds with his whip. Those used to handling weapons say that, a weapon is not simply an instrument that cuts but is a means, whether covert or overt, that can defeat a foe. Who is to be reckoned a foe and who a friend, doth not depend on one's figure or dimensions. He that paineth another is, O king, to be regarded a foe by him that is pained. Discontent is the root of prosperity. Therefore, O king, I desire to be discontented. He that striveth after the acquisition of prosperity is, O king, a truly politic person. Nobody should be attached to wealth and affluence, for the wealth that hath been earned and hoarded may be plundered. The usages of kings are even such. It was during a period of peace that Sakra cut off the head of Namuchi after having given a pledge to the contrary, and it was because he approved of this eternal usage towards the enemy that he did so. Like a snake that swalloweth up frogs and other creatures living in holes, the earth swalloweth up a king that is peaceful and a Brahmana that stirreth not out of home. O king, none can by nature be any person's foe. He is one's foe, and not anybody else, who hath common pursuits with one. He that from folly neglecteth a growing foe, hath his vitals cut off as by a disease that he cherished without treatment. A foe, however insignificant, if suffered to grow in prowess, swalloweth one like the white ants at the root of a tree eating off the tree itself. O Bharata, O Ajamida, let not the prosperity of the foe be acceptable to thee. This policy (of neglecting the foe) should always be borne on their heads by the wise even like a load. He that always wisheth for the increase of his wealth, ever groweth in the midst of his relatives even like the body naturally growing from the moment of birth. Prowess conferreth speedy growth. Coveting as I do the prosperity of the Pandavas. I have not yet made it my own. At present I am a prey to doubts in respect of my ability. I am determined to resolve those doubts of mine. I will either obtain that prosperity of theirs, or lie down having perished in battle. O king when the state of my mind is such, what do I care now for life, for the Pandavas are daily growing while our possessions know no increase?'"

SECTION LV

"Sakuni said,–O thou foremost of victorious persons, I will snatch (for thee) this prosperity of Yudhishthira, the son of Pandu, at the sight of which thou grievest so. Therefore, O king, let Yudhishthira the son of Kunti be summoned. By throwing dice a skilful man, himself uninjured, may vanquish one that hath no skill. Know, O Bharata, that betting is my bow, the dice are my arrows, the marks on them my bow-string, and the dice-board my car.
"Duryodhana said,–'This Sukuni skilled at dice, is ready, O king, to snatch the prosperity of the son of Pandu by means of dice. It behoveth thee to give him permission.
"Dhritarashtra said,–'I am obedient to the counsels of my brother, the illustrious Vidura. Consulting with him, I shall tell what should be done in this matter.
"Duryodhana said,–'Vidura is always engaged in doing good to the sons of Pandu. O Kaurava, his feelings towards us are otherwise. He will, therefore, without doubt, withdraw thy heart from the proposed act. No man should set himself to any task depending upon the counsels of another, for, O son of Kuru's race, the minds of two persons seldom agree in any particular act. The fool that liveth shunning all causes of fear wasteth himself like an insect in the rainy season. Neither sickness nor Yama waiteth till one is in prosperity. So long, therefore, as there is life and health, one should (without waiting for prosperity) accomplish his purpose.'
"Dhritarashtra said,–'O son, hostility with those that are strong, is what never recommendeth itself to me. Hostility bringeth about a change of feelings, and that itself is a weapon though not made of steel. Thou regardest, O Prince, as a great blessing what will bring in its train the terrible consequences of war. What is really fraught with mischief. If once it beginneth, it will create sharp swords and pointed arrows.'
"Duryodhana replied,–'Men of the most ancient times invented the use of dice. There is no destruction in it, nor is there any striking with, weapons. Let the words of Sakuni, therefore, be acceptable to thee, and let thy command be issued for the speedy construction of the assembly house. The door of heaven, leading us to such happiness, will be opened to us by gambling. Indeed, they that betake to gambling (with such aid) deserve such good fortune. The Pandavas then will become thy equals (instead of, as now, superiors); therefore, gamble thou with the Pandavas.
"Dhritarashtra said.–'The words uttered by thee do not recommend themselves to me. Do what may be agreeable to thee, O ruler of men. But thou shall have to repent for acting according to these words; for, words that are fraught with such immorality can never bring prosperity in the future. Even this was foreseen by the learned Vidura ever treading the path of truth and wisdom. Even the great calamity, destructive of the lives of the Kshatriyas, cometh as destined by fate.'"
Vaisampayana continued–"Having said this, the weak-minded Dhritarashtra regarded fate as supreme and unavoidable. And the king deprived of reason by Fate, and obedient to the counsels of his son, commanded his men in loud voice, saying–'Carefully construct, without loss of time, an assembly house of the most beautiful description, to be called the crystal-arched palace with a thousand columns, decked with gold and lapis lazuli, furnished with a hundred gates, and full two miles in length and in breadth the same.' Hearing those words of his, thousands of artificers endued with intelligence and skill soon erected the palace with the greatest alacrity, and having erected it brought thither every kind of article. And soon after they cheerfully represented unto the king that the palace had been finished, and that it as delightful and handsome and furnished with every kind of gems and covered with many-coloured carpets inlaid with gold. Then king Dhritarashtra, possessed of learning, summoning Vidura the chief of his ministers, said:–'Repairing, (to Khandavaprastha), bring prince Yudhishthira here without loss of time. Let him come hither with his brothers, and behold his handsome assembly house of mine, furnished with countless jewels and gems, and costly beds and carpets, and let a friendly match at dice commence here.'"

SECTION LVI

Vaisampayana said,–"King Dhritarashtra, ascertaining the inclinations of his son and knowing that Fate is inevitable, did what I have said. Vidura, however, that foremost of intelligent men, approved not his brother's words and spoke thus, 'I approve not, O king, of this command of thine. Do not act so. I fear, this will bring about the destruction of our race. When thy sons lose their unity, dissension will certainly ensue amongst them. This I apprehend, O king, from this match at dice.'
"Dhritarashtra said,–'If Fate be not hostile, this quarrel will not certainly grieve me. The whole universe moveth at the will of its Creator, under the controlling influence of Fate. It is not free. Therefore, O Vidura, going unto king Yudhishthira at my command, bring thou soon that invincible son of Kunti.'"

SECTION LVII

Vaisampayana said,–"Vidura then, thus commanded against his will by king Dhritarashtra, set out, with the help of horses of high mettle and endued with great speed and strength, and quiet and patient, for the abode of the wise sons of Pandu. Possessed of great intelligence, Vidura proceeded by the way leading to the capital of the Pandavas. And having arrived at the city of king Yudhishthira, he entered it and proceeded towards the palace, worshipped by numberless Brahmanas. And coming to the palace which was even like unto the mansion of Kuvera himself, the virtuous Vidura approached Yudhishthira, the son of Dharma. Then the illustrious Ajamida devoted to truth and having no enemy on earth, reverentially saluted Vidura, and asked him about Dhritarashtra and his sons. And Yudhishthira said, "O Kshatta, thy mind seemeth to be cheerless. Dost thou come here in happiness and peace? The sons of Dhritarashtra, I hope, are obedient to their old father. The people also, I hope, are obedient to Dhritarashtra's rule.'
"Vidura said,–'The illustrious king, with his sons, is well and happy, and surrounded by his relatives he reigneth even like Indra himself. The king is happy with his sons who are all obedient to him and hath no grief. The illustrious monarch is bent on his own aggrandisement. The king of the Kurus hath commanded me to enquire after thy peace and prosperity, and to ask thee to repair to Hastinapore with thy brothers and to say, after beholding king Dhritarashtra's newly erected palace, whether that one is equal to thy own. Repairing thither, O son of Pritha, with thy brothers, enjoy ye in that mansion and sit to a friendly match at dice. We shall be glad if thou goest, as the Kurus have already arrived there. And thou wilt see there those gamblers and cheats that the illustrious king Dhritarashtra hath already brought thither. It is for this, O king, that I have come hither. Let the king's command be approved by thee.
"Yudhishthira said,–'O Kshatta, if we sit to a match at dice, we may quarrel. What man is there, who knowing all this, will consent to gamble? What dost thou think fit for us? We all are obedient to thy counsels.'
"Vidura said,–'I know that gambling is the root of misery, and I strove to dissuade the king from it. The king, however, hath sent me to thee. Having known all this, O learned one, do what is beneficial.
"Yudhishthira said,–'Besides the sons of Dhritarashtra what other dishonest gamblers are there ready for play? Tell us, O Vidura, who they are and with whom we shall have to play, staking hundreds upon hundreds of our possessions.'
"Vidura said,–'O monarch, Sakuni, the king of Gandhara, an adept at dice, having great skill of hand and desperate in stakes, Vivingati, king Chitrasena, Satyavrata, Purumitra and Jaya, these, O king, are there.'
"Yudhishthira said,–'It would seem then that some of the most desperate and terrible gamblers always depending upon deceit are there. This whole universe, however, is at the will of its Maker, under the control of fate. It is not free. O learned one, I do not desire, at the command of king Dhritarashtra to engage myself in gambling. The father always wisheth to benefit his son. Thou art our master, O Vidura. Tell me what is proper for us. Unwilling as I am to gamble, I will not do so, if the wicked Sakuni doth not summon me to it in the Sabha? If, however, he challengeth me, I will never refuse. For that, as settled, is my eternal vow."
Vaisampayana continued,–"King Yudhishthira the just having said this unto Vidura, commanded that preparations for his journey might be made without loss of time. And the next day, the king accompanied by his relatives and attendants and taking with him also the women of the household with Draupadi in their midst, set out for the capital of the Kurus. 'Like some brilliant body falling before the eyes, Fate depriveth us of reason, and man, tied as it were with a cord, submitteth to the sway of Providence,' saying this, king Yudhishthira, that chastiser of the foe, set out with Kshatta, without deliberating upon that summons from Dhritarashtra. And that slayer of hostile heroes, the son of Pandu and Pritha, riding upon the car that had been given him by the king of Valhika, and attired also in royal robes, set out with his brothers. And the king, blazing as it were with royal splendour, with Brahmanas walking before him, set out from his city, summoned by Dhritarashtra and impelled by what hath been ordained by Kala (Time). And arriving at Hastinapore he went to the palace of Dhritarashtra. And going there, the son of Pandu approached the king. And the exalted one then approached Bhishma and Drona and Karna, and Kripa, and the son of Drona, and embraced and was embraced by them all. And the mighty-armed one, endued with great prowess, then approached Somadatta, and then Duryodhana and Salya, and the son of Suvala, and those other kings also that had arrived there before him. The king then went to the brave Dusshasana and then to all his (other) brothers and then to Jayadratha and next to all the Kurus one after another. And the mighty-armed one, then surrounded by all his brothers, entered the apartment of the wise king Dhritarashtra. And then Yudhishthira beheld the reverend Gandhari, ever obedient to her lord, and surrounded by her daughters-in-law like Rohini by the stars. And saluting Gandhari and blessed by her in return, the king then beheld his old uncle, that illustrious monarch whose wisdom was his eye. King Dhritarashtra then, O monarch, smelt his head as also the heads of those four other princes of the Kuru race, viz., the sons of Pandu with Bhimasena as their eldest. And, O king, beholding–the handsome Pandava those tigers among men, all the Kurus became exceedingly glad. And commanded by the king, the Pandavas then retired to the chambers allotted to them and which were all furnished with jewels and gems. And when they had retired into the chambers, the women of Dhritarashtra's household with Dussala taking the lead visited them. And the daughters-in-law of Dhritarashtra beholding the blazing and splendid beauty and prosperity of Yajnaseni, became cheerless and filled with jealousy. And those tigers among men, having conversed with the ladies went through their daily physical exercises and then performed the religious rites of the day. And having finished their daily devotions, they decked their persons with sandal paste of the most fragrant kind. And desiring to secure good luck and prosperity they caused (by gifts) the Brahmanas to utter benedictions. And then eating food that was of the best taste they retired to their chambers for the night. And those bulls among the Kurus then were put to sleep with music by handsome females. And obtaining from them what came in due succession, those subjugators of hostile towns passed with cheerful hearts that delightful night in pleasure and sport. And waked by the bards with sweet music, they rose from their beds, and having passed the night thus in happiness, they rose at dawn and having gone through the usual rites, they entered into the assembly house and were saluted by those that were ready there for gambling."

Posted in Harikatha | Leave a comment

Sri Nrsimhadev Chaturdasi Day

All glories to Sri Guru and Sri Gauranga

Sri Nrsimha Chaturdasi

Discourse given by
Srila Bhakti Sundar Govinda Dev-Goswami Maharaj
Sri Nrsimha Chaturdasi day
 2nd May 1999 at Sri Govinda Dham, Murwillumbah, Australia.

om ajnana-timirandhasya
jnananjana-salakaya
caksur unmilitam yena
tasmai sri-gurave namah

vancha-kalpatarubhyas’ ca
krpa-sindhubhya eva ca
patitanam pavanebhyo
vaisnavebhyo namo namah

namas te narasimhaya
prahladahlada-dayine
hiranyakasipor vaksah-
sila-tanka-nakhalaye

[I offer my obeisances to Lord Nrsimha, who gives joy to Prahlad Maharaj and whose nails are like chisels on the stonelike chest of the demon Hiranyakasipu.]
Jaya Nrsmhadeva ki jay. Prahlad Maharaj ki jay.
In a previous age, so long ago in Satya-yuga, this incident happened. At that time, the munis and the rishis could go everywhere. Four such rishis were known as the Chatursana, the Four Kumaras: Sanaka, Sanandana, Sanatana and Sanata Kumara. The four of them went to see Lord Visnu in Vaikuntha Dham.
The gate-keepers of Vaikuntha were Jaya and Vijaya. Upon arriving Jaya and Vijaya told them, "Now Lord Visnu is resting with Laksmidevi. Take seat and later we shall arrange for you to see Him." The four rishis were very disappointed and said, "It is Vaikuntha Dham. When we come here we have a right to go and see Lord Visnu. He is also ready to give his darsan (audience), otherwise why has He given us entrance to Vaikuntha Dham? We think there is no obstacle for us to see Him. Don't stop us like this." But Jaya and Vijaya said, "It is our duty, sir, what shall we do." Then the rishis were very angry and said, "You are behaving with us like demons, then go to martya-dham, the material world, and take birth there as demons in the plane of death." Then in the meantime, Visnu, who knows everything, came out. When the rishis gave that curse, Visnu said, "Tathastu." Tathastu means, "What you said, that will be." And when this divine vibration came out from Visnu's mouth, the rishis were very surprised and Jaya and Vijaya were very disappointed.
They said, "Prabhu, You engaged us here as Your gate-keepers."
Visnu said, "Yes, it is My wish, otherwise the rishis would not curse you." "Your wish?"
"Yes, I want to fight. My muscles are 'crunching', then I need to fight, to get some exercise, and with whom I shall fight? You are the perfect fighters against Me. Then you go, and I shall go for saving My devotee. It is necessary to create some situation there. You will be My devotee's father and uncle, no problem." Then they were very unhappy and said, "Prabhu, we want to come back to our duty immediately. Give that opportunity to us."
And Bhagavan Visnu said, "Yes, if you come immediately, then you will be My enemy there. And if you come a little later, by seven births, you will be My friend. What do you want?"
They said, "By Your wish we are going, then we want to come back quickly. So maybe we will be Your enemy, no problem."
Visnu said, "That is My desire, otherwise why will you fight with Me?" And in that way Jaya and Vijaya took birth in the forms of Hiranyaksa and Hiranyakasipu. Both had a very demoniac mentality because they were against Lord Visnu. Hiranyaksa wanted to destroy the whole world. He took the world into the ocean and Bhagavan in the form of Varahadeva dived into the ocean and saved the world and the whole universe. Then He killed that Hiranyaksa the brother of Hiranyakasipu.
Then Hiranyakasipu was very angry and he thought, "Visnu is so powerful." The brothers had forgotten their previous life history. They were thinking, "We are the rulers and controllers of all the universes. No-one can oppose us." Then Hiranyakasipu thought, "Visnu is opposing us and my brother was very strong but Visnu killed him. Then how much power does Visnu have? I can guess something. Then I must be more powerful than Visnu."
So he worshipped Brahma, who was the creator of the whole universe. Brahma was happy with his spiritual austerity, tapasya, and wanted to give him a boon. "You take a boon from me."
And Hiranyakasipu said, "I want to be immortal. Please give me that."
Brahma said, "It is not in my hand actually, I cannot give it to you. So how can I say 'Yes'?"
Then Hiranyakasipu said, "Then you go."
Again he tried to satisfy Brahma with his spiritual austerity. In this way, three times he tried to satisfy Brahma. After three times he understood that Brahma could not give immortality, for sure. Then he thought, "I shall take some diplomacy to be immortal." Then he said, "Okay, but this boon you can give: I shall not die by any animal you created within this universe – by any other man, human, animal or anything. They cannot kill me."
Brahma said, "Yes it is, I agree."
"And in the night, and in the day, I shall not die." Brahma said, "Yes, I agree."
Then he said, "I shall not be killed by any weapon." Then Brahma said, "Yes, I agree."
In this way, Hiranyakasipu, took boons to avoid the different types of causes of death. Then he was thinking, "Now I am immortal," and he came back to his kingdom. When he came back he gave the order, "Whoever is a devotee of Visnu, kill all of them, beat all of them, oust all of them from my capital! No- one can do Visnu-puja, etc." He ruled to the whole universe: "No-one can do that, no-one can keep connection with Visnu!"
But when he went to the jungle for his spiritual austerity, his wife Kayadhu was pregnant. In the womb of Kayadhu, there was one son and Indra thought that this demon's son must be another demon and that the demon would get more power. Hiranyakasipu had already taken the demigods' power and they were under his control. Indra thought, "If he will get a good son as a good demon then that will make it more difficult for us." Then Indra wanted to kill that son. He did not want to kill Kayadhu, the mother, but he wanted to kill the son. So while Hiranyakasipu was in the jungle, Indra took Kayadhu away. As Indra travelled with Kayadhu, Narada appeared on their path.
Narada said, "Oh Indra, where you are going with this lady? You are doing much wrong, I think."
Indra said, "I shall not do wrong with this lady but in her womb there is one demon, Hiranyakasipu's son. When he comes out, I shall kill him."
And Narada said, "No, no, no. Inside is living a devotee, and he is a devotee of Visnu. Then it is not necessary to kill him. For him, Lord Visnu will appear in this mundane world." Then after hearing from Narada, Indra left Kayadhu and Narada Goswami took her into his asram. He wanted to keep Kayadhu in his asram until delivery but Kayadhu asked, "I do not want to give birth to this child before my husband comes back. Please give me this boon."
Narada said, "Yes. When Hiranyakasipu comes back, at that time, you will get the son."
"And my son will be happy if he will hear Hari-katha about Visnu and His glories, that is, what you are chanting and singing in front of me. My son can hear it all and he will follow that. As you are Guru, please give him initiation in my womb." And Narada gave that initiation. Kayadhu was also initiated and when the boy came out from the womb he was given the name Prahlad.
Narada gave Kayadhu back to her husband and when Hiranyakasipu heard it, he was more angry. He tried to oust Indra from heaven. Indra ran away and he conquered heaven also. Hiranyakasipu fought with all the demigods and defeated every one of them. Then the demigods were very sad and they prayed to Brahma, "When will our Lord appear?" Brahma said, "Time is very short, He will come, but in the meantime, all of you pray to Lord Visnu. He will come."
When Prahlad reached the age for learning, around four, Hiranyakasipu gave him to his Guru's asram. As he was the king's son, he was to be trained as a king. The Guru was Sukracharyya. In his house he had two sons, one was called Shunda and the other Amarka. Shunda and Amarka were taking care of Prahlad, as he lived in the Guru's house.
Prahlad was so qualified in the Krsna conception that when he was there he was always thinking of Krsna and preaching to his friends, the other boys, on the Krsna conception. After one year, Hiranyakasipu was thinking that his son had learnt something, maybe ABCD, etc. He then called Shunda and Amarka to bring his son into the assembly, "I want to see my son." They brought Prahlad, and Hiranyakasipu took Prahlad on his lap and gave him much affection. He then asked Prahlad, "Please tell me what you have learned in your Gurudeva's school. Maybe it is ABCD or anything." But Prahlad was thinking that his Guru was Narada Goswami and he told Hiranyakasipu the lesson that he learned from Narada:

tat sadhu manye ’sura-varya dehinam
sada samudvigna-dhiyam asad-grahat
hitvatma-patam grham andha-kupam
vanam gato yad dharim asrayeta
(Srimad-Bhagavatam 7.5.5)

Prahlad said, "I learned from my Guru that it is very good for everyone to leave mundane attachment, go to the jungle and worship Lord Krsna. That is very good, I think."
Hiranyakasipu heard this and exclaimed, "What are you saying? You are telling us to worship Visnu." Prahlad said, "Yes, father, this is the best. Be detached with this material world, and go to the jungle and worship Lord Visnu." Hiranyakasipu was very angry with Prahlad's teachers and chastised them very much.
"You taught this to my son! Take him back and give him perfect lessons with perfect teachings. I shall call again after one year and if I see anything wrong, then I shall punish you!" Prahlad went back and Shunda and Amarka asked him, "Oh Prahlad, what have you told your father? We did not teach that to you. We taught you general knowledge, politics, many things, but we did not teach you this. Where did you learn it?" Prahlad replied, "If I try to learn, I cannot learn without the mercy of Lord Visnu. By His mercy and His devotees' mercy; that is the only cause for getting that consciousness."

naisam matis tavad urukramanghrim
sprsaty anarthapagamo yad-arthah
mahiyasam pada-rajo-’bhisekam
niskincananam na vrnita yavat
(Srimad-Bhagavatam 7.5.32)

"After leaving all mundane attachment, he who is always engaging his energy for the service to Lord Krsna, is the real sadhu. Until one takes the feet dust of that sadhu on their head, they will not get this conception, this consciousness about Krsna. So in some way I have got the mercy of a devotee and through that I have got this conception." Shunda and Amarka had not seen anyone and they did not know that in the womb of his mother he had heard this teaching, so how could Shunda and Amarka understand it?
Anyhow, they then tried their best to teach Prahlad but in the classes the other boys did not like to hear the teachings of Shunda and Amarka. When Shunda and Amarka left the classroom, Prahlad Maharaj would teach the boys.

kaumara acaret prajno
dharman bhagavatan iha
durlabham manusam janma
tad apy adhruvam arthadam
(Srimad-Bhagavatam 7.6.1)

"Oh boys, you do not know, but you have got this birth and it is not for spending time for mundane happiness. Actually it is necessary to worship Lord Visnu for His satisfaction. It is necessary to hear the glories of Visnu, to speak the glories of Visnu, to do archan, vandana, etc."
Prahlad Maharaj told the boys,

sravanam kirtanam visnoh
smaranam pada-sevanam
arcanam vandanam dasyam
sakhyam atma-nivedanam

"Give yourself to the lotus feet of Visnu and worship Lord Visnu. Then you will get the super-benefit of your life." They heard it from Prahlad and they were very happy. Then they were chanting the Holy Name of Lord Visnu in the school and sometimes from afar, Shunda and Amarka heard it. They were very angry but Prahlad was the king's son so they could not beat him. They came and they told him in several ways, "Do not do this, it is very dangerous, you do not know. This whole school will be destroyed by Hiranyakasipu." Prahlad would not hear from them and the other boys would also not hear from them. Shunda and Amarka were very fearful. Then after two sittings of the assembly and their failure to teach Prahlad, they told Hiranyakasipu, "We are unable to teach him. His mind is completely crazy and he is only giving advice to everyone. He has taken the chair of teacher and is giving his teachings to the other demons' children. We cannot control him, sir. Please excuse our offences."
Hiranyakasipu was very angry to hear that. In the meantime he tried to give some teachings but it was not appropriate for Prahlad. Finally he wanted to kill Prahlad. He told his servants, "Take him and throw him from the mountain." They threw Prahlad from the mountain but Visnu saved him. "Throw him in the ocean." They threw him in the ocean and again Visnu saved him. They tried to kill him in many different ways. They threw him in a well, but he was saved. They put him in front of a mad elephant, thinking that the mad elephant would smash him. But the elephant took Prahlad to his head and the elephant began to dance. In this way Hiranyakasipu was very disturbed as no-one could kill his son. He was so angry and he said to Shunda and Amarka, "Bring him in front of me and I shall kill him." Then Prahlad came with folded hands in front of his father. His father said, "Oh, you are so crazy. Indra, Chandra, Vayu, Varuna, all the demigods are so fearful of me. Even that Yamaraja, he is cutting the grass for my horse, and you have no fear of me! Where have you got that power?" Prahlad said,

na kevalam me bhavatas ca rajan
sa vai balam balinam caparesam
pare ’vare ’mi sthira-jangama ye
brahmadayo yena vasam pranitah
(Srimad-Bhagavatam 7.8.7)

"It is not only my power, it is your power also. What you are saying – you are doing those things by His power. By His power everything has happened. Why are you asking me this? Without His mercy, without His power, the jiva-soul cannot do anything. I have got power from Visnu." In this way Hiranyakasipu and Prahlad discussed several topics in their conversation. When Hiranyakasipu could no longer tolerate, his body was shaking.
From that place I am reading something from Srimad-Bhagavatam and explaining it…. 

Posted in News, Today in history | Leave a comment